Reunión del Comitè Polític de Convergència per les Illes en Can Alcover. | Nuria Rincón

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«Todavía no podemos asegurar que tendremos un nuevo partido, pero sí que existe ya un apoyo muy fuerte del máximo órgano de Convergència per les Illes para trabajar durante los próximos seis meses en la constitución de una formación que confluya con la Lliga de Jaume Font y defienda un único proyecto balear de centro», aseguró ayer Josep Melià secretario general de CxI.

La importancia del proyecto en la sociedad balear actual se centra en la defensa de la lengua y la cultura propia, garantizar la financiación de la Comunitat y huir del «drenaje fiscal» al que está sometida.

Melià insistió en la necesidad de avanzar en el autogobierno y hacer valer en las instituciones las peculiaridades de la insularidad.

El comité de CxI dio ayer su apoyo unánime al proceso de confluencia, sin especificar si será un nuevo partido o una federación política. A pesar de todo, Melià entiende que un nuevo proyecto político requiere de una nueva formación con un nuevo nombre.

«No nos vamos a quedar anclados en una cuestión nominalista».

La proximidad va a ser una de las claves de trabajo de la fusión política.

Así, Melià recordó que su partido tiene una vocación municipalista.

Es el segundo partido con mayor representación en los municipios de las Islas.


Bauzá

Ocho alcaldes y 60 regidores avalan una propuesta que debe «escuchar a los ciudadanos y permanecer próximo a sus demandas».

En este sentido, Melià calificó de «desorientado» el proyecto político de Bauzá.

«La mayoría silenciosa que defiende Bauzá no se ve en la realidad, cuando sólo el nueve por ciento de los padres han elegido el castellano como legua vehicular».

«Es una política radical, que tensiona a la sociedad y genera problemas que no existían», destacó el líder de Convergència per les Illes.

El Partido Polular no puede «escudarse en la mayoría absoluta para seguir desatendiendo las demandas de la opinión pública».

Melià defendió el derecho de la población balear a salir a la calle y manifestar sus ideas de forma pacífica «como recoge la Constitución».

«La sociedad es más que un partido político y por tanto está en su derecho a salir a la calle y opinar».

En este sentido, entiende que la política debe promover «sinergias» para permanecer más vinculada a los ciudadanos: «Los políticos tienen que saber escuchar más», aseguró.