Varios miembros de Prosocial se han concentrado a las puertas de Marivent. | Pere Bota

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La asociación Prosocial ha rechazado, delante del Palacio de Marivent, el recorte de 2,3 millones de euros del presupuesto de la renta mínima de inserción que ha pasado de los 5,1 millones de 2011, a los 2,8 de 2012.

En este sentido, la asociación ha querido recalcar que el acto se ha llevado a cabo en Marivent porque la residencia en la que la Familia Real veranea ha aumentado su asignación en dichos presupuestos, pasando de 1,5 millones de euros del año pasado, a los 1,7 millones del presente.

Este último aspecto ha sido calificado por Prosocial como «una ofensa difícilmente asumible» en un contexto en el que «se cierran hospitales» y ha recordado que la renta mínima de inserción es un subsidio que se da a las personas especialmente vulnerables o inmersas en situación de exclusión social.

Así, ha indicado que el Govern ha tomado la decisión de recortar en este sentido, no sólo para ahorrar dinero, sino también para dificultar las condiciones de vida de los extranjeros sin regulación.

Además, la asociación entiende que la máxima administración balear «opta por abandonar a los ciudadanos con dificultad» y ha señalado que la institución rechaza «todo aquello que sea público».

Con esta comparación entre el aumento de los presupuestos para el Palacio de Marivent y la reducción de la asignación para la renta de inserción mínima, Prosocial ha querido hacer hincapié en que la cuestión no es «si hay o no dinero», sino en cómo se distribuye.