Caso Nóos

Urdangarin no informó ni «a su esposa ni a su suegro» de la reunión en Marivent

| Palma |

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El duque de Palma, Iñaki Urdangarin, ha asegurado en su comparecencia ante el juez del caso Palma Arena que no dio cuenta ni «a su esposa ni a su suegro» de la reunión que mantuvo en el palacio de Marivent con Jaume Matas para hablar de negocios privados.

Así se recoge en la extensa declaración -a la que ha tenido acceso Efe- prestada durante todo el fin de semana por el duque de Palma ante el juez José Castro sobre las presuntas irregularidades detectadas en la gestión de fondos públicos por parte del Instituto Nóos y otras empresas relacionadas.

Urdangarin ha reconocido que en los jardines de Marivent «se produjo una conversación con el señor Matas» en relación con sus «negocios privados». «Se trataba de jugar al páddel y le pareció oportuno hacerlo en Marivent», ha dicho el duque, quien añadió que «no dio cuenta de esta reunión a su esposa ni a su suegro».

A la pregunta de por qué la Casa Real le recomendó apartarse de sus negocios con su exsocio Diego Torres, Urdangarin ha contestado que fue «a raíz de unas publicaciones en prensa sobre ciertas contrataciones públicas».

Entonces la Casa Real puso a su disposición un asesor que fue quien le hizo «las concretas recomendaciones sin que se le explicara ni el pidiera el por qué debía de apartarse del señor Torres». En este sentido, ha dicho que confió en el criterio de José Manuel Romero, asesor legal externo de la Casa del Rey.

Sobre las razones para apartarse de Torres, ha dicho que «parece ser que no se veían bien asociaciones permanentes» con su exsocios en las que «estaban además involucrados los cuñados» y familiares de éste.

Urdangarin ha explicado que la infanta Cristina «no desempeñaba ninguna labor» en Aizoon, la empresa patrimonial que compartía con su esposa, que «su esposa acudía a las juntas y los asesores le presentarían las actas para la firma».

En este sentido, ha dicho ignorar si su esposa ha firmado o no las cuentas anuales de la empresa y que si hubiera estado obligada a firmarlas las habría firmado.

El duque de Palma ha afirmado que cuando en 2008 rompió las relaciones con Diego Torres «tenía la sensación de que las cuentas no eran transparentes, pero no lo denunció porque decidió acometer otros proyectos, pero además tampoco tenía las evidencias legales que posibilitaran el denunciarlo».

Preguntado si a día de hoy piensa hacerlo, Urdangarin contestó que «de momento no».

Ha relatado en su declaración, que duró 21 horas, que en su casa de Barcelona había una planta dedicada a oficinas de Aizoon y que los gastos de remodelación de esta planta se cargaron a esta empresa y los del resto de la casa los abonó «de su peculio personal».

Sobre por qué el arquitecto presupuestó una remodelación global sin hacer distinciones sobre lo que era vivienda y lo que era oficina, el duque de Palma ha contestado que eso era «cuestión del arquitecto» y que las oficinas de Aizoon ocupaban unos 250 metros.

Ha reconocido que en la remodelación de las oficinas se gastaron 439.000 euros porque «fue una obra de remodelación muy pesada».

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