El duque exigió al Govern pagos por trabajos sin realizar

El exdirector general de Deportes José Luis Ballester afirma que Urdangarín le llamó entre cinco y ocho veces para pedir que el Ejecutivo pagara 400.000 euros

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Urdangarín con 'Pepote' Ballester en una imagen de archivo.

Urdangarín con 'Pepote' Ballester en una imagen de archivo.

Joan Torres

El duque de Palma, Iñaki Urdangarín reclamó con insistencia el pago de 400.000 euros al Govern que el ejecutivo no le había abonado porque no se habían hecho todos los trabajos comprometidos. El director general de Deportes, José Luis 'Pepote' Ballester relató al juez José Castro que durante los primeros meses de 2007 el consorte de la infanta le llamó «entre cinco y ocho veces» para exigirle el pago de esa cantidad. El dinero era parte de los 1,1 millones de euros que el Govern había comprometido para la segunda edición del Illes Balears Forum, organizado por el Instituto Nóos. Ballester -también imputado en la causa- declaró que en esa edición comenzaron a notar problemas. El socio de Urdangarín no aportaba información cuando se le requería ni se habían hecho todos los trabajos que sí se hicieron el año 2006.

Ante las deficiencias detectadas, Ballester y la jefa de gabinete de Matas, Dulce Linares, decidieron suspender el pago hasta que se presentaran, en especial un plan estratégico. Cuando este documento se entregó, el presidente del Govern, Jaume Matas autorizó que se pagara la cantidad.

Pelea

Las insistentes llamadas del duque de Palma, según Ballester desembocaron en un enfrentamiento personal entre ambos. Según el entonces director general de Deportes, se enfadó con Urdangarín y desde ese momento no han vuelto a hablar. 'Pepote' Ballester aseguró al juez que cuando indicó al duque que los trabajos no se habían realizado, éste le dijo que Diego Torres ya lo completaría.

Cuando se produjeron esas llamadas, según Pepote en los primeros meses de 2007, Urdangarín ya se había desvinculado formalmente del Instituto Nóos.

De las múltiples declaraciones que constan en la causa, la de Ballester es la más comprometedora para el duque de Palma. Según la versión de imputado, la iniciativa tanto de los convenios para celebrar el Illes Balears Fórum como para patrocinar el equipo ciclista de José Miguel Echévarri surgió del duque. Según relata, el marido de la infanta Cristina le comentó en persona en el verano de 2003 la posibilidad de que el ejecutivo financiase al equipo. El agosto le trasmitió la posibilidad al president del Govern. así se produjo una reunión en Marivent entre Urdangarín, Matas y Ballester en el que el duque planteó el proyecto y explicó que él se encargaría de servicios de prensa y de relaciones públicas por unos 300.000 euros.

Contratos

Los investigadores apuntan a que, de este modo, el duque consiguió facturar a la administración pública saltándose los procedimientos de contratación: Las empresas controladas por Urdangarín cobraban del patrocinio directamente de las arcas públicas en lugar de acudir de un contrato. Según Ballester nadie se planteó hacer un concurso o negociado para contratar este servicio de prensa porque Jaume Matas había «ordenado» la contratación del duque de Palma. Estos trámites lso realizó de forma directa el entonces gerente de Ibatur Juan Carlos Alía.

Según Ballester, la génesis del Illes Balears Fórum fue similar. Relata que el president Jaume Matas ordenó la firma del convenio y que decidió cómo se realizaría después de que Urdangarín le propusiera el proyecto. En este caso, la versión del director general de deportes coincide con la de ex consellers como Rosa Puig (que ha declarado como testigo) que certifican el impulso del ex president a los dos proyectos. También la directora del gabinete del presidente, Dulce Linares también uso la palabra «ordenar» al hablar de la indicación de Matas de poner en marcha el proyecto presentado por Urdangarín y su socio Diego Torres.

La Fiscalía considera ilegal el procedimiento por el que se adjudicó la organización del foro. Apoyada por dos pruebas periciales de la Intervención del Estado señala que se hizo un convenio de patrocinio cuando se debería haber hecho un contrato de prestación de servicios. La diferencia es fundamental ya que en el segundo caso tendría que haberse convocado un concurso y la empresa adjudicataria tendría que justificar cada factura. En un patrocinio, el Govern pagó un dinero y no supo más, ni siquiera el coste real del proyecto. Incluso 'Pepote' Ballester asegura en su declaración que desconoce si el Instituto Nóos cobró patrocinios de empresas privadas, algo que efectivamente hizo.

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