El futuro de Thomas Cook-UK, más complicado que nunca. | J. PEREZ

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La caída en picado de la cotización bursátil del grupo Thomas Cook-UK, por encima del 70%, y los problemas que ello puede acarrear a la viabilidad económica de este grupo, que canaliza a Balears más de 1,4 millones de turistas procedentes del Reino Unido y Alemania, ha provocado la lógica alarma en el sector hotelero balear y en la patronal CAEB.

«Hemos realizado una consulta y, de momento, hasta el pasado viernes Thomas Cook había hecho efectivo los pagos. Veremos cómo evolucionan los acontecimientos en las próximas semanas y que actitud adopta el grupo turístico. No es una buena noticia lo sucedido y confiamos en que se solventen a la mayor rapidez los problemas de liquidez que adolece este grupo, principalmente en su división británica», indicaban ayer desde la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM).

Incertidumbre

Thomas Cook ha pedido ayuda por segunda vez en cinco semanas a sus acreedores para refinanciar sus créditos, lo que el mercado penalizó con el citado desplome bursátil, que ayer se subsanó parcialmente con un aumento de la cotización de la empresa de más del 22 %, hasta 12,45 peniques.

Este grupo turístico, que en los últimos meses ha registrado pérdidas, explicó su falta de liquidez con un descenso de la demanda de los consumidores por la crisis económica y por la situación de continuas turbulencias en Oriente Medio y el Norte de África, destinos clave para sus clientes.

Pese a que la empresa insiste en que su posición financiera sigue siendo sólida y espera evolucionar según las previsiones, el anuncio de las peticiones de financiación sumió en el pánico a los inversores.

El presidente de la patronal CAEB, Josep Oliver, mostró ayer su preocupación, «porque se trata de un grupo turístico muy importante a nivel europeo. Si tienen dificultades y ello afecta a los pagos, sí que es preocupante».

El problema radica en que el anuncio de Thomas Cook de tener problemas económicos se produce en un momento clave de ventas de reservas en el Reino Unido, lo cual, según los hoteleros de Balears, «puede provocar una retracción de ventas hacia todos los destinos, entre ellos Balears».