Iñaki Urdangarín, en una imagen de archivo. | Efe

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La operación puesta en marcha el pasado lunes en Barcelona por la Fiscalía Anticorrupción de Baleares sobre un supuesto desvío de dinero público en torno al Instituto Nóos, que presidió el duque de Palma, Iñaki Urdangarín, ya ha concluido, y ahora se estudiará toda la documentación incautada.

Según han informado a Efe fuentes del caso, la operación se dio por cerrada anoche con el interrogatorio de varios implicados por parte del fiscal Anticorrupción Pedro Horrach, quien se desplazó desde Palma hasta la capital catalana con una comisión judicial autorizada por el juez instructor del caso Palma Arena, José Castro.

Tras el regreso hoy a Palma de la comisión judicial encabezada por el fiscal, la Policía estudiará la documentación incautada en los registros llevados a cabo en varias empresas vinculadas a Urdangarín y a su socio, Diego Torres, quien prestó declaración el pasado martes.

A partir de los informes policiales, la Fiscalía Anticorrupción decidirá si pedir la citación como imputado de alguno de los implicados, y el juez tendrá luego que decidir al respecto.

Fuentes de Anticorrupción han indicado hoy a Efe que esta fiscalía especial no tiene previsto solicitar de momento al juez que cite a declarar como imputado a Urdangarín.

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No tomará esta decisión, han añadido las fuentes, hasta que se analice la documentación intervenida en Barcelona, así como otra requerida a Valencia, y se practiquen varias declaraciones testificales ya previstas.

Anticorrupción considera, en el escrito remitido al juez para pedir la puesta en marcha de esta operación, que el duque de Palma y Diego Torres montaron un «entramado societario» para «apoderarse» de fondos públicos y privados que recibía el Instituto Nóos, una entidad sin ánimo de lucro que presidieron ambos.

Las pesquisas que afectan al duque de Palma se llevan a cabo en una pieza separada del Palma Arena, en el marco de la cual se interrogó hace unos meses en Palma a Torres, que fue vicepresidente del Instituto Nóos cuando Urdangarín lo presidía en 2005, y un año después pasó a dirigir la entidad cuando este renunció a su cargo.

En concreto, en la pieza se investigan los delitos de malversación de fondos públicos, prevaricación, falsedad documental y fraude a la Administración en los que se pudo incurrir desde el Instituto Nóos y empresas vinculadas a él durante la segunda legislatura del presidente balear Jaume Matas (2003-2007).

El supuesto desvío del dinero público se produjo al parecer en el marco de dos convenios con el Gobierno balear por los que el organismo que presidía Urdangarín recibió 2,3 millones de euros para organizar un foro deportivo.

Los convenios se rubricaron en julio de 2005 y septiembre de 2006 y sirvieron para crear este encuentro internacional sobre deporte y turismo, que pretendía convertirse en un observatorio permanente y mundial especializado en estas dos materias.