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El Govern propondrá a principios de la próxima semana el candidato para ser el nuevo director general de IB3. Los grupos parlamentarios mantuvieron ayer un encuentro en el Parlament para definir la hoja de rota con el fin de cubrir el hueco dejado por Pedro Terrasa al frente del canal autonómico.
La portavoz del grupo popular, Mabel Cabrer, planteó que la semana que viene ya se presenten los nombres de los que serán miembros del Consejo de Dirección, además candidato a director general de IB3. La reunión contó con la asistencia de la portavoz socialista, Francina Armengol, y el portavoz del PSM Iniciativa, Biel Barceló.
Proporcionalidad
El PP propuso que el Consejo de Dirección esté compuesto proporcionalmente a la representación parlamentaria. De esta manera, el PP tendría cinco representantes, los socialistas tres y el PSM solo uno.
Haya o no consenso la próxima semana, el PP quiere convocar un pleno en el mes de agosto para proponer el nombre del futuro director de IB3. De esta manera comenzará a correr el tiempo para que el nombramiento sea efectivo seis meses después, tal y como marca la ley. Si finalmente no hay consenso, el sustituto de Terrasa en IB3 asumiría el cargo en el mes de febrero, tal y como marca la ley en vigor.
Cabrer comunicó a Armengol y Barceló que el Govern apuesta por un perfil gestor para dirigir IB3. Los tres grupos parlamentarios quieren también que todos los miembros del Consejo de Dirección estén consensuados.
El modelo
Por otro lado, el PSOE ha pedido al actual Govern que defina el modelo audiovisual que se va a aplicar en Baleares y que no cierre RTV de Mallorca porque el sector audiovisual puede contribuir a la recuperación económica de las islas.
«Ahora no podemos regresar a 'Tele Umbert' y a 'Tele Matas' , sino que hay que avanzar en la profesionalización e independencia» de los medios públicos, defendió en Armengol.
El diputado socialista Cosme Bonet comunicó que ya ha habido reuniones parlamentarias para llegar a un consenso para elegir el nuevo consejo de dirección de IB3, que se ha acelerado tras la dimisión de Pere Terrasa, y que deberá responder a perfiles «profesionales y no políticos».