El alcalde, Mateo Isern, y los tenientes de alcalde Àlvaro Gijón y Sandra Fernández, durante el pleno municipal de ayer. Fotos: M. A. CAÑELLAS

TW
7

El PP cumplió ayer en Cort con el guión que había anunciado en enero pasado, cuando rechazó adherirse a la negociación de un crédito de 14,3 millones de euros para pagar amortizaciones de créditos de la Corporación y de sus empresas públicas. Ayer lo aprobó con su mayoría de 17 votos contra las 12 abstenciones de la oposición «porque entonces la señora Calvo podía haber hecho un Presupuesto y en cambio ahora no queda otra alternativa».

El punto de mayor controversia en el pleno extraordinario celebrado ayer en Cort fue el debate entre los regidores saliente y entrante de Economia i Hisenda. Así el socialista Andreu Alcover censuró a la nueva mayoría que hace cinco meses rechazase aprobar la misma operación de crédito «por puro motivo electoralista», mientras Julio Martínez le replicó señalando «que ustedes debieron incluirlo en un presupuesto municipal para 2011 en vez de prorrogar las cuentas del Consistorio para esta anualidad, que como ya dijimos entonces nos obligarán a regularizar poco a poco todos los problemas monetarios de la institución».

El crédito que ahora deberá negociar la mayoría de gobierno en Cort es la suma de 6,4 millones de euros para amortizar préstamos contraídos directamente por el Consistorio, y 7,9 millones de los consorcios y empresas públicas en las que participa como único o mayoritario accionista.

El hecho de que el Ajuntament de Palma deba contraer un nuevo crédito con una o varias entidades bancarias para amortizar préstamos anteriores resulta ser el procedimiento habitual en las administraciones públicas españolas, dado que la única alternativa conocida sería pagarlo con cargo al presupuesto anual, en detrimento de sus gastos generales y de inversión.

En su intervención como ex regidor d'Economia, Andreu Alcover insistió en que «la maniobra del PP rechazando en su día la operación y aprobándola ahora «puede tener consecuencias muy graves para los ciudadanos, porque si no se consigue el crédito la cantidad habrá de restarse del presupuesto de este año, o sea, antes un paseo en bicicleta y ahora la subida al Tourmalet».

Martínez rechazó esa argumentación indicando que la propuesta en enero del PSOE «era un simple parche cuando lo que tocaba era presentar un presupuesto específico para la anualidad en vez de una prórroga del anterior», y reclamó al principal grupo de la oposición «prudencia» dado que en su opinión «habremos de regularizar la herencia que nos han dejado y que apunta hacia más regularizaciones de partidas de las que ustedes reconocen».