Unos 6.000 'indignados' tomaron las calles. | J. Lladó

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Unos 6.000 indignados (15.000 según la organización) participaron ayer en la manifestación que recorrió el centro de Palma bajo el lema 'No al pacto del euro, su democracia apesta'.

La marcha contra el llamado 'pacto por el euro' y que materializarán los 17 miembros del eurogrupo el próximo día 27 de junio es la punta de lanza de un movimiento al que se sumaron niños, jóvenes y mayores y que transcurrió sin incidentes.

La cabecera de la manifestación salió a las 19,00 horas desde la plaça de la Reina y llegó a la plaça d'Espanya a las 20,40 horas. Hasta las 21,00 horas fueron llegando los manifestantes, muchos de los cuales decidieron no quedarse a la asamblea informativa sobre el pacto del euro que organizaron los 'indignados' después de la protesta.

Plazas y barrios

Fuentes del movimiento aseguraron que durante la próxima semana se levantará el campamento de la Plaça d'Espanya y las asambleas tendrán lugar en otras plazas y barrios de Palma y de la Isla.

La concentración empresarial en ámbitos como el energético, el de telecomunicaciones y el financiero, sectores en los que se han producido importantes Expedientes de Regulación de Empleo (Telefónica), fueron la diana de los carteles protesta contra la futura cumbre por el pacto.

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«Inyección a los bancos, igual a atraco». «Calificación o rating, igual a extorsión a las naciones soberanas». «Recortes, igual a pérdida de derechos». «Ajustes, igual a pérdida de poder adquisitivo». «Copago, igual a desaparición de la sanidad pública». «Crisis Mundial, igual a atraco global monetario, social, cultural e ideológico perpetrado por entidades financieras, agencias de rating y políticos dispuestos a legislar lo que haga falta con tal de trincar», estos eran algunos de los mensajes que se repartieron en octavillas a los asistentes.

Spanish Revolution

«Es la Spanish Revolution: ¡No nos mires: únete!», gritaban a lo largo de la marcha que transcurrió por es Born, Unió, Ramblas y Avingudes, hasta regresar a la plaça d'Espanya.

Los 'indignados' no sólo representaron su funeral, sino que publicaron su esquela, que rezaba:
«Democrazy (2007-2011). Nos ha dejado como cada cuatro años»

La protesta tuvo varias puestas en escena como la de un grupo de personas disfrazadas de moscas que intentaban revolotear alrededor de un enorme excremento que simbolizaba la 'democracia que apesta' y que incluso ellas, las moscas, se desmayaban ante tal hedor.

Todo ello en un ambiente festivo y con una total ausencia de incidentes.