Font, que se emocionó, al final de su intervención junto a voluntarios y candidatos de la Lliga. | Jaume Morey

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Jaume Font auguró ayer mucho futuro a la Lliga Regionalista más allá de las elecciones y dijo que, pase lo que pase en los comicios, tendrá muchas cosas que decir en el futuro y que su partido «debe estar en el Parlament» para mostrar otra manera diferente de hacer política.


Font no reveló aún si finalmente se presentará a las autonómicas pero dejó claro que su voluntad es hacerlo. Ante algo más de 700 personas, expuso sin concesiones ni al populismo ni a la demagogia, las propuestas del proyecto y anunció que ya tiene cerradas 15 candidaturas municipales.


El acto fue de contenida euforia y fue seguido por representantes de otros partidos, invitados al efecto, así como de organizaciones económicas, a quienes se lanzaron varios guiños.


La herencia de Melià


No hubo ni una sola alusión al PP ni a UM pero uno de los oradores, el ex alcalde 'uemita' Guillem Ginard (promotor del partido local, integrado en la Lliga, +Acció) afirmó que la Lliga era la continuación del proyecto político de Josep Melià Pericás, ideólogo del regionalismo y promotor del primer intento fallido de articular una opción regionalista con voz propia en Madrid. Josep Melià Pericás fue el padre del actual presidente de Convergència y ex presidente de UM.


Ginard, que abrió el acto de 'puesta de largo' en que diferentes personas, entre ellas el cirujano Antoni de Lacy (hermano del fallecido Rafael de Lacy, figura relevante de UM) o la ex dirigente de ese partido Malena Estrany leyeron los principales puntos del manifiesto, definió a la Lliga como «puerta abierta al futuro y a la esperanza».
Font fijó las prioridades del partido e incidió en la vocación 'insularista' y 'municipalista' del proyecto. Afirmó que rechazaba «debates absurdos» sobre la lengua, dejó claro la unidad del catalán pero reivindicó el bilingüismo y mantuvo que son «el partido de la pequeña y mediana empresa»; afirmó que la hotelera no es la única industria de las Islas y que todas precisan la misma ayuda. «No estamos de paso, hemos venido para quedarnos», inistió Font quien afirmó que algún día también las Islas tendrán voz propia en Madrid.