José María Ruiz Mateos, saliendo de la fábrica Kraft de Maó en mayo de 2009. | T. Mercadal

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La juez María Jiménez, titular del Juzgado de Primera Instancia número 57 de Madrid, ha ordenado «el inmediato embargo preventivo» de siete fincas de la familia Ruiz Mateos tras la demanda millonaria presentada por hoteleros mallorquines por impago tras la venta de los hoteles Beverly, tal y como adelantó Ultima Hora en su edición del 13 de enero.

La demanda interpuesta por la sociedad Inversiones Insulares Radó S.L. contra el empresario madrileño reclama el pago de 910.573,21 euros por impago en los pagarés acordados entre las dos partes tras la venta de los Beverly en Peguera y Canarias en 2008. Además, la familia mallorquina Radó exige el pago de otros 20.385,96 euros en concepto de gastos y finalmente otros 279.287,75 euros por los intereses de demora, gastos y costas.


Disposiciones

Los demandados son José María Ruiz Mateos Jiménez de Tejada, sus hijos Zoilo, José María, Javier, Alfonso, Pablo, Àlvaro y sus sociedades Wetsdale Trade España S.L, Clesa S.L., Grupo Dhul S.L., y Carnes y Conservas Españolas S.A.

La juez, en su auto, sostiene que «examinada la anterior demanda se estima a la vista de los datos y documentos aportados, que la parte demandante reúne los requisitos de capacidad, representación y postulación procesales» y añade que su juzgado «tiene jurisdicción y competencia objetiva» sobre la demanda de juicio cambiario de la familia Radó contra los Ruiz Mateos.

El auto judicial, al que ha tenido acceso este diario, dispone «el inmediato embargo preventivo de los bienes del deudor, por las cantidades expresadas, por si no se atendiera al requerimiento» y especifica los siete bienes sobre los que se decreta el embargo preventivo. Se trata de una finca de San Roque, propiedad de Alfonso Ruiz Mateos; otra de Alcalá de Guadaría, del Grupo Dhul; otra de Alicante, del mismo grupo; otra de Valverde de la Virgen, de Clesa; otra en esa misma localidad de León, propiedad de Clesa; otra de Jaén, que pertenece al Grupo Dhul y la séptima y última en Picanya, también de esta misma sociedad.

La juez especifica que no cabe recurso contra el auto y que de momento ninguna medida de la parte demandada «no dejará sin efecto el embargo preventivo acordado».

Los hoteles Beverly de Peguera y de Canarias eran propiedad de distintos de hoteleros, la mayoría mallorquines, y en 2008 se cerró la venta de los establecimientos a Ruiz Mateos. El precio pactado fue de 69 millones de euros, que el empresario madrileño debía abonar en distintos plazos, en forma de pagarés nominativos. Durante 2009 y hasta abril de 2010, el industrial pagó los plazos acordados, pero a partir de esa fecha se interrumpieron los ingresos. La familia Ruiz Mateos justificó su medida porque no contaban con todos los permisos y licencias de los hoteles, lo que según ellos les facultaba a suspender pagos.