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La consellera de Turisme i Treball, Joana Barceló, se ha mostrado satisfecha por el principio de acuerdo alcanzado para reformar las pensiones y ha asegurado que reforzará la confianza y la estabilidad del país, elementos «muy importantes» en un momento económico difícil como el actual.

Asimismo, la responsable balear de Trabajo ha asegurado este jueves que la ampliación de años cotizados, que será de 38,5 años para jubilarse a los 65 años, no perjudicará a los fijos discontinuos de la CCAA, que tienen el mismo «derecho» que el resto de asalariados a cobrar una pensión.

En este sentido, se ha mostrado confiada en que los cerca de 50.000 fijos discontinuos que hay en Baleares «tienen que tener un margen para llegar a percibir las pensiones», si bien ha apuntado que «habrá que esperar a que se visualice el acuerdo en un documento para hacer cuentas».

En este punto, ha consellera ha reconocido que la reforma de pensiones tiene «un impacto en contra» de este colectivo, porque son contrataciones de menor tiempo. «Cualquier incremento de las cotizaciones tiene un impacto negativo en los fijos discontinuos», ha dicho.

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No obstante, ha recordado los diputados autonómicos y los sindicatos «pedirán dentro de la mesa de negociación que se tengan en cuenta las peculiaridades de los fijos discontinuos», por lo que habrá que esperar «para ver como queda el tema».

De este modo, Barceló ha rechazado los mensajes apuntados por el sindicato CCOO hace unos días que señalaba que con la reforma de pensiones el colectivo de fijos discontinuos de Baleares no podría cotizar los años necesarios para percibir una pensión.

Por último, la titular balear de Trabajo ha felicitado a todas las partes que participan en las negociaciones; Gobierno central, centrales sindicales y asociaciones empresariales por alcanzar el principio de acuerdo que contempla la «flexibilidad y la complementariedad de las demandas del mundo laboral, lo que es muy positivo», ha recalcado.

BASES DEL ACUERDO

El principal obstáculo para cerrar el acuerdo eran los años cotizados que se exigirían para jubilarse a los 65 años con el cien por cien de la pensión. El Gobierno se había mostrado dispuesto a rebajar su propuesta inicial de 41 años cotizados, y finalmente, según han confirmado fuentes de la negociación, la cifra final será de 38,5 años.