Antich junto a Moragues y Manera, durante la reunión. | Jaume Morey

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El Govern balear ha confirmado hoy su previsión de que la economía balear crecerá en 2011, en concreto un 0,6%, y confía en que no se alcance éste año ni el próximo la cifra de cien mil parados, cuya causa principal es el «desmesurado» crecimiento de la construcción en legislaturas pasadas.

La economía balear, ha asegurado el conseller de Economía y Hacienda, ya está creando empleo gracias al dinamismo del sector servicios y de las nuevas tecnologías; cuestión distinta es qué cantidad de los actuales parados (92.000 en noviembre) podrá asumir el mercado laboral de Baleares, adonde se han desplazado miles de trabajadores a raíz del «boom» de la construcción.

La economía productiva de las islas viene experimentando un «ligero pero tangible repunte» desde mayo pasado por la decidida pujanza del sector servicios y por las inversiones millonarias del Govern balear durante los últimos tres años que ascienden a 3.000 millones de euros, que han supuesto el mantenimiento de 40.000 puestos de trabajo, resalta el Govern.

La contrapartida de estas inversiones es el destacado aumento del déficit de la Administración pública de Baleares en los últimos años, si bien en 2010 el Govern cumplirá con la exigencia de la Unión Europea (UE) de no superar el 2,4% del Producto Interior Bruto (PIB) balear.

El presidente balear, Francesc Antich, ha ofrecido junto a Manera estos datos tras presidir esta mañana en Palma la reunión extraordinaria de la Mesa de Seguimiento de la Economía Balear, integrada por miembros del Ejecutivo autonómico y los agentes económicos y sociales de las islas.

A pesar de que estas cifras hacen pensar que Baleares comenzará a salir en 2011 de la crisis económica mundial más severa desde los años 30 del siglo pasado, el titular de Economía ha advertido de que «no se puede caer en el optimismo infantil ni tampoco en un derrotismo extremo e intencionado».

El crecimiento económico depende, ha explicado, de un conjunto de indicadores que vienen siendo positivos en los últimos meses, como que los principales países que envían turistas a las islas crecerán en 2011: Alemania y el Reino Unido un 2,2% y España un 0,7%.

Son indicadores muy relevantes la subida entre enero y noviembre en un 4,1% de la recaudación de los tributos cedidos o de los parcialmente cedidos: un 41,4% el IVA o el 1,2% del IRPF.

También han subido los pasajeros llegados por vía aérea un 13,4% en los diez primeros meses de 2010 o el «espectacular» incremento, según lo ha calificado el conseller, del 23% de los turistas llegados en crucero. Además, el gasto de los turistas con tarjetas de crédito ha subido un 12,6% en el tercer trimestre.

Datos negativos son que el 75% de los desempleados en el archipiélago proceden del sector de la construcción o que la variación media del índice de producción industrial en el conjunto de 2010 cayó un 9,5%, al tiempo que las exportaciones disminuyeron un 37% entre agosto de 2010 respecto al mismo mes del año anterior.

El presidente ha asegurado que es una «buena noticia» que el sector servicios esté impulsando la mejoría económica, y también que se haya parado la destrucción sistemática de puestos de trabajo.

En su política de impulsar la inversión pública para que no se paralice la economía, los gobiernos central y balear firmarán en los próximos días un nuevo convenio valorado en cien millones de pesetas para mejorar el sector turístico, las obras públicas y las nuevas tecnologías.

La protección del medio ambiente, en consonancia con la voluntad de los turistas de encontrarse en un entorno agradable, es otro aspecto que el Govern continuará impulsando.

Antich ha querido dejar claro que, a pesar de la crisis, los servicios sociales y la atención a las personas más desfavorecidas son una prioridad para él y su ejecutivo.