Un centenar de personas han reclamado medidas para erradicar el botellón. | Joan Torres

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Un centenar de personas han exigido esta tarde en la plaza de Cort de Palma la erradicación del botellón en una concentración en la que han bebido refrescos, han tirado envases por el suelo y han puesto música a todo volumen para demostrar la molestias que ocasiona esta práctica habitual en el Paseo Marítimo.

Este «botellón cívico», del que se ha excluido el alcohol y cuyos participantes tenían el compromiso de limpiar la suciedad que han esparcido en la plaza antes de abandonarla, ha sido organizado por la Asociación de Comerciantes e Industriales del Paseo Marítimo y por catorce asociaciones patronales y vecinales más.

En la protesta, la segunda de una serie que continuará semanalmente hasta que se adopten medidas efectivas contra las concentraciones de jóvenes en la vía pública para beber, han participado empresarios y trabajadores del Paseo Marítimo, vecinos y representantes y miembros de diferentes organizaciones sociales.

El presidente de la entidad convocante, Manuel Jiménez, ha reclamado a todos los partidos políticos con representación en el Ayuntamiento de Palma que actúen con «responsabilidad» y respalden «por unanimidad» la ordenanza para la restricción del botellón que se debatirá en el pleno municipal extraordinario convocado al efecto el próximo día 30.

No obstante, Jiménez ha apuntado que la ordenanza «no va a solucionar el problema» y ha reiterado que la medida más efectiva sería la prohibición del consumo de bebidas en la vía pública.

El dirigente patronal ha reconocido que el pasado fin de semana se produjo un «despliegue importante» de agentes de la policía que ha dado buenos resultados.

«Si se sigue actuando contundentemente lo apoyaremos, y decidiremos si dejamos de hacer concentraciones y manifestaciones», ha resaltado Jiménez, que se ha declarado «cansado de oír» que la suya es «una lucha de los empresarios de bares de copas».

En este sentido, ha recalcado que representa tanto a discotecas como a hoteles, restaurantes, empresas de náutica, agencias de viajes e inmobiliarias radicados en el Paseo Marítimo, y ha destacado también los esfuerzos por mejorar la limpieza de la zona después de que se celebren los botellones.

El presidente de la Asociación de Vecinos de Son Armandams, Tomeu Berga, ha explicado que con el acto de hoy los convocantes querían trasladar a toda la sociedad palmesana «cuál es la sensación» de quienes sufren semana tras semana las concentraciones masivas y ruidosas de jóvenes que beben el las calles.