El nuevo Plan Hidrológico de Baleares contempla inversiones por 2.049,7 millones hasta 2027, de los que un tercio se destinarán a infraestructuras de saneamiento y depuración, por 665 millones, hasta 495 millones serán para prevención y reparación de fugas y 472 millones para promover la reutilización.

El conseller de Medio Ambiente y Movilidad, Gabriel Vicens, ha explicado hoy las líneas generales del plan, que se encuentra a exposición pública desde el sábado y destina 145 millones de euros a actuaciones de gestión de la demanda de agua, 109 a interconexión de las infraestructuras, y hasta 64 millones a protección y rehabilitación de zonas húmedas.

Vicens ha explicado en una rueda de prensa, coincidiendo con el Día Mundial del Agua, que el Govern ha tenido que redactar un nuevo Plan Hidrológico en vez de revisar el de 2001, para poder adaptarlo la nueva normativa de la directiva europea marco de 2000 que «modificó principios de gestión y planificación del agua».

El director general de Recursos Hídricos, Antoni Rodríguez, ha detallado que el principal cambio respecto al plan anterior, «que era una balance entre oferta y demanda», es que presenta un enfoque más global abordando todos los sistemas acuáticos, incluyendo por primera vez las aguas litorales, y favoreciendo su buen estado cuantitativo y también cualitativo, atendiendo a su composición química y a su estado ecológico.