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Banca March obtuvo el año pasado un beneficio neto consolidado de 154,2 millones de euros, lo que supuso un descenso del 2,82 por ciento respecto al ejercicio precedente, tras elevar sus provisiones al 97,2 por ciento y alcanzar una cobertura genérica del 125 por ciento, según informó ayer el consejero delegado de la entidad, Francisco Verdú.
El ejecutivo de la entidad destacó que la morosidad del banco se situó en el 2,82 por ciento, una de las tasas más bajas del sistema financiero español.
De acuerdo con la información facilitada por la entidad financiera, el margen bruto de Banca March creció un 3,81 por ciento, hasta un total de 703 millones de euros y el margen financiero después de intereses se redujo en un 4,42 por ciento, hasta 142,5 millones.
El total de los activos del balance consolidado se situó en 12.658 millones, con un crecimiento del 3,1 por ciento y un comportamiento «plano» en los créditos a la clientela y en los recursos gestionados de clientes.
Plan estratégico
Francisco Verdú indicó que el banco ha continuando profundizando en su plan estratégico, impulsando su actividad en las áreas de banca privada, banca patrimonial y banca de empresas.
Verdú indicó que este plan estratégico, junto con la situación de recesión económica, explican que Banca March finalizara el ejercicio con nueve oficinas menos, tras el cierre de catorce sucursales y la apertura de otras cinco de banca patrimonial.
A través de Corporación Financiera Alba, Banca March contaba al cierre del año con una participación del 23,5 por ciento de ACS, un 24,2 por ciento de Acerinox, un 10 por ciento de Indra o un 10 por ciento de Prosegur, entre otras. El valor neto de los activos alcanzaba los 3.984 millones.