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Casi un 40 por ciento de los ciudadanos considera que el president del Govern, Francesc Antich, debería convocar elecciones anticipadas en Balears como consecuencia de la crisis institucional en la que se encuentra la Comunitat Autònoma, según se desprende de la encuesta realizada en exclusiva para Ultima Hora por el Estudio Balear de Estudios Sociales (IBES).
La decisión adoptada por el president Antich tras el estallido del 'caso Voltor' -que investiga las presuntas irregularidades cometidas en la gestión del Inestur en manos de Unió Mallorquina y que provocó la detención de su cúpula directiva y el ex titular de la Conselleria de Turisme Miquel Nadal, desencadenante de la crisis en el resto de instituciones de Balears- cuenta con un apoyo mayoritario entre la ciudadanía, con un 78,3% de apoyos. En este punto, los votantes del Bloc son los más favorables a la decisión, mientras que los de UM, con sólo el 46,9% de los apoyos, son los más críticos.
Situación ingobernable
Con el Govern en minoría ante el Parlament, los ciudadanos consultados por el IBES no duda en calificar como «ingobernable» la situación en la que se encuentra la principal institución de Balears, una conclusión que tiene el respaldo del 79,2 por ciento del conjunto de la sociedad mallorquina.
El electorado conservador, 89%, y el de UM, el 77,2%, son los más críticos con el panorama político derivado de la ruptura del pacto que otrogaba la mayoría a Antich desde el inicio de la presente legislatura. No obstante, aunque en manor medida, los votantes del PSOE y el Bloc también admiten la ingobernabilidad en la que se encuentra Balears al no contar con una mayoría suficiente para poder sacar adelante sus proyectos en el Parlament.
En este sentido llama la atención el pesimismo de los votantes socialistas, los cuales, a tenor del resultado de la encuesta del IBES, consideran que la situación actual es reconducible en un 34 por ciento. Esta percepción es inferior en el resto del electorado mallorquín, en especial entre los del Partido Popular, con un escaso 11 por ciento, y de Unió Mallorquina, con un 22,8 por ciento. Estos últimos ligeranmente por debajo de los votantes del Bloc.
Respecto a la responsabilidad que se atribuye a los partidos sobre la situación creada, Unió Mallorquina aparece como el más destacado, con el 41,1%, dato que resulta todavía más significativo teniendo en cuenta la opinión de sus propios votantes, los cuales se autorresponsabilizan de la crisis institucional generada en un 35%. Para los votantes del Partido Popular las culpas se reparten entre el Partido Socialista y Unió Mallorquina. El Bloc es el que sale más indemne de este análisis.