JONÀS MARTINY/PATRICIO CANDIA El arquitecto alemán Ralf Schürmann visitó el pasado viernes, el Palma Arena por primera vez desde que el Govern de Jaume Matas le despidiera en 2006. Lo que vio le dejó estupefacto: «Estoy muy sorprendido. El Palma Arena no vale más de 30 millones de euros», afirma telefónicamente Schürmann desde su estudio en la ciudad germana de Münsters.

«Es mi proyecto, sólo con algunas variaciones en la fachada», subraya el prestigioso profesional alemán, considerado el 'número uno' mundial en el diseño de velódromos.

El juez investiga el sobrecoste millonario del Palma Arena, que de un presupuesto inicial de 46'4 millones de euros, pasó a otro de más de 100 cuando fue inaugurado el pasado año con motivo del Campeonato Mundial de Ciclismo en Pista. Schúrmann, que fue el primer arquitecto del recinto deportivo, declaró en el 'caso Palma Arena' el pasado viernes.

«Acabo de terminar un velódromo en Lituania que se puede comparar con el de Palma, y ha costado 31'9 millones de euros», señala. «Sólo hay un recinto deportivo en el mundo de esas características que ha costado 110 millones de euros, y es el velódromo de Berlín, pero es un proyecto mucho más amplio y totalmente diferente», añade.

Schürmann, que rehusó ofrecer detalles del contenido de su declaración del pasado viernes "«el juez me advirtió de que el sumario está declarado secreto», matizó" sigue sin explicarse el elevado coste del Palma Arena.

«Creo que sólo se trataba de encarecer el proyecto como sea. Las razones del Govern para despedirme alegando que mi proyecto estaba retrasado son falsas. Por eso, no estoy dispuesto a renunciar a lo que me corresponde (reclama dos millones de euros). Para realizar el proyecto del Palma Arena renuncié a otros encargos, por eso, tras mi despido quedé al borde de la quiebra. Sigo teniendo muchas deudas, y por eso espero cobrar lo que me deben», afirma.