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La Associació Amics dels Molins de Mallorca, encabezada por su presidente, Bernat Rabassa, celebra hoy el 25 aniversario de la firma de sus estatutos con una cena conmemorativa a la que asistirán unos 120 socios y autoridades invitadas. Un cuarto de siglo de ardua labor en defensa de este elemento tan emblemático de nuestro patrimonio histórico, cuya iniciativa ha salvado a más de un centenar de ejemplares.

Bernat Rabassa ha invertido siete años de trabajo en la elaboración personal de 865 fichas de molinos harineros de la isla, para lo cual se ha servido del testimonio oral de personas mayores y fotos antiguas que atestiguan la importancia que tuvieron antaño, incluso en Palma. Es el caso de los ejemplares del Jonquet, donde la asociación promovió la restauración y conversión en museo del Moli den Garleta, para lo cual destinó en su día una importante suma. En el Pla de Sant Jordi destacó la reconstrucción del Molí de sa Caseta Blanca.

Bernat, junto a su hermano Gabriel, antes incluso de que se fundara la asociación, lucharon por evitar el derribo anunciado de los molinos de la calle Industria. «Fue la primera batalla que tuvimos», recuerda, hasta conseguir su declaración como Bien de Interés Cultural. La asociación calcula que en el transcurso del tiempo se han perdido unos 200 ejemplares, con algunos casos no exentos de expectación, como el derribo demolí den Coves en Manacor, en 1973.

G. Alomar