Tatyana Litvin, de 64 años, trabaja quitando escombros de su casa en la aldea recuperada de Osokorivka. Desde abril la zona permanece bajo el fuego continuo del ejército ruso. | Reuters

La viceprimera ministra y titular de Reintegración de los Territorios Ocupados Temporalmente, Iryna Vereshchuk, pidió a los ucranianos que se encuentran actualmente en el extranjero no regresar a su país durante el invierno por la difícil situación energética debido a los ataques rusos. «Les pido no volver, necesitamos sobrevivir al invierno. Por desgracia, las redes no aguantarán, ya ven lo que está haciendo Rusia. Si existe la posibilidad de quedarse, por el momento pasen el invierno en el extranjero», instó en declaraciones a televisión, recogidas por la agencia Ukrinform.

Subrayó que Rusia ha pasado a aterrorizar a la población civil porque no puede luchar contra el ejército ucraniano y está perdiendo en el campo de batalla. Los ataques con misiles y drones de Rusia entre el 10 y el 20 de octubre dañaron más de 400 instalaciones en 16 regiones de Ucrania, entre ellas decenas de la infraestructura energética. Según el fiscal general de Ucrania, Andriy Kostin, desde el inicio de la guerra, Rusia ha lanzado 85 ataques contra instalaciones eléctricas ucranianas, 51 de ellos sólo en el mes de octubre. Alrededor del 40 % de las infraestructuras energéticas de Ucrania han sufrido graves daños.

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Asimismo, el viceministro ucraniano de Política Agraria y Alimentación, Markian Dmytrasevych, alertó de que hay una «amenaza masiva» de que el acuerdo para la exportación de cereal desde puertos ucranianos del Mar Negro no se renueve a finales de noviembre. «Ya podemos oír las declaraciones de la Federación Rusa y entendemos que hay una amenaza masiva de que esta iniciativa sobre el cereal no seguirá tras el final de noviembre», declaró el político ucraniano durante una comparecencia por videoconferencia en la comisión de Agricultura del Parlamento Europeo.

Recordó que el pacto entre Rusia y Ucrania, impulsado por Turquía y la ONU, se firmó «para expirar a finales de noviembre de este año, con la posibilidad de una prolongación automática» para los próximos cuatro meses si Moscú y Kiev no la rechazan. Recalcó que Kiev necesita «de manera absolutamente crítica» el acuerdo para exportar cereal por el mar Negro, pero aseveró que «no solo Ucrania, sino todo el mundo, debe estar preparado para que en algún momento» el pacto desaparezca no tanto por motivos jurídicos, sino por los combates y la actividad militar.

Insistió en que para Kiev la extensión del pacto es «naturalmente, de la mayor importancia». «Estamos invirtiendo todo el esfuerzo que podemos para que ese acuerdo se extienda. Ucrania ha cumplido todos sus compromisos por lo que se refiere al corredor de cereales y, por ello, pedimos a la Unión Europea y a los Estados miembros que nos brinden apoyo político para que podamos ejercer presión política sobre la Federación Rusa con el fin de que Rusia pueda prorrogar ese corredor de cereales en el puerto de Odesa», expuso.