Los talibanes han cambiado el modo de vida de Afganistán. | AKHTER GULFAM

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La música en público estará prohibida en Afganistán bajo el gobierno de los talibán, según ha confirmado uno de los portavoces del grupo insurgente, Zabihulá Muyahid, durante una entrevista con 'The New York Times'.

En la entrevista, la primera que los insurgentes ofrecen a un medio occidental después de hacerse con el poder en el país, Muyahid ha asegurado que intentarán «convencer» a la gente en lugar de obligarles, pero recuerda que «en el islam, la música está prohibida».

En comparecencias ante los medios internacionales desde que se hicieron con el poder, los talibán han asegurado que serán más moderados que hace 20 años, cuando gobernaban el país bajo una interpretación estricta de la ley islámica.

Aún así, muchos temen una vuelta a las restricciones, que impedían a las mujeres trabajar o salir solas de casa, por ejemplo, y prohibían también cualquier tipo de música no religiosa.

Durante la entrevista, Muyahid ha declarado que los traductores e intérpretes locales que hayan trabajado para el Ejército estadounidense estarán seguros en Afganistán, y ha reprochado a los países occidentales que traten de sacar a trabajadores cualificados del país, como doctores o profesores.

También ha prometido que las mujeres podrán salir solas de casa para «ir a la escuela, a la universidad o al hospital», y que la necesidad de ir acompañadas de un hombre solo se aplicará a viajes de más de tres días.

Sin embargo, en una rueda de prensa el pasado martes, Muyahid pidió a las mujeres afganas que tuvieran que ir al trabajo que se quedaran en casa por el momento, ya que no podía garantizar su seguridad en presencia de los combatientes talibán.

El portavoz de los talibán ha asegurado que esperan tener buenas relaciones diplomáticas con la comunidad internacional una vez establezcan su gobierno en el país, apoyándose en áreas como la lucha contra el terrorismo o la migración.

Mientras tanto, cada vez más naciones occidentales anuncian el final de las evacuaciones de ciudadanos y personal afgano desde el aeropuerto de la capital, Kabul, a medida que crece el miedo a un posible ataque terrorista en la zona.

Bélgica y Países Bajos han anunciado que este jueves saldrán sus últimos vuelos desde Kabul, y tanto Alemania como Francia pondrán fin a las evacuaciones el viernes.

Todos dependen de la protección del Ejército de Estados Unidos para asegurar el aeropuerto. Está previsto que los militares del país norteamericano abandonen el país antes del 31 de agosto.

La decisión de los estadounidenses de retirar a sus militares después de 20 años en Afganistán propició la caída del Gobierno afgano y la toma del poder por parte de los talibán, que apenas encontraron resistencia a su entrada a la capital a mediados de la semana pasada.