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El presidente de Haití, Jovenel Moise, fue asesinado en la madrugada de este miércoles en un ataque perpetrado contra su residencia privada y en el que también ha resultado herida de bala la primera dama.

El ataque se produjo en torno a la 1.00 (hora local), cuando «un grupo de individuos no identificados», entre ellos «varios que hablaban español», asaltó la vivienda, según el comunicado recogido por medios locales como la emisora Juno7 y 'Gazette Haiti'.

Al parecer, el comando asaltante vociferó bastantes veces que se estaba llevando a cabo una operación de la DEA estaban haciendo una operación de la DEA, la Administración de Control de Drogas​ de los Estados Unidos.

El primer ministro de Haití declara el estado de sitio

El primer ministro interino de Haití, Claude Joseph, declaró el estado de sitio en el país tras el asesinato del presidente.

Joseph hizo el anuncio en una declaración televisada, rodeado del director de la Policía Nacional, Leon Charles, y otras autoridades, después de presidir un Consejo de Ministros extraordinario, en el que aseguró: «Se han tomado todas las medidas para asegurar la continuidad del Estado».

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«Pido a todas las fuerzas vivas de la nación acompañarnos en la batalla, a acompañarnos en la continuidad del Estado», dijo el jefe de Gobierno.

Reiteró que la situación de seguridad del país está «bajo control» por parte de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas y pidió a la población que mantenga la calma.

Asimismo, aseguró que los autores del asesinato de Jovenel Moise serán llevados a la Justicia y expresó su cercanía a la familia, amigos y aliados del presidente Moise, a quien describió como un hombre «muy valiente».

Las calles de Puerto Príncipe se mantienen en calma, prácticamente vacías, tras el magnicidio, y la Policía controla los accesos al barrio de Pelerin, donde se encuentra la residencia de Moise.

El Gobierno ya había asegurado a principios de febrero que había desarticulado un intento de golpe de Estado que consistiría en un ataque contra el palacio presidencial y que contemplaría el asesinato de Moise. Más de una veintena de personas fueron detenidas entonces, entre ellas un juez.

El magnicidio lleva al límite la grave crisis de seguridad que atraviesa Haití --la semana pasada murieron 15 personas víctimas de un tiroteo en Puerto Príncipe-- y amenaza con provocar un vacío de poder, habida cuenta de que el presidente ya llevaba más de un año gobernando por decreto por la ausencia de un Parlamento electo. De hecho, parte de la oposición le recriminaba que su mandato ya había expirado en febrero de este año.