Vista del tránsito en el aeropuerto de Palma. | CATI CLADERA

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El Gobierno español sigue «con mucha atención» la evolución de la situación epidemiológica en Reino Unido y se muestra «abierto a revisar decisiones», después de que este viernes la UE haya vuelto a dejar fuera al país de su lista de destinos seguros. España permite a día de hoy la entrada libre de viajeros procedentes de territorio británico, en contra del criterio común pactado entre los Veintisiete, que actualizan periódicamente una lista de países para los que se autorizan los viajes «no esenciales» --bajo la condición de un test negativo de coronavirus y, en algunos casos, cuarentena--.

Los Estados miembro han formalizado este viernes la inclusión a dicha lista de una batería de países --entre ellos Estados Unidos, pero no Reino Unido--, si bien fuentes diplomáticas han considerado que esto no supone ninguna incongruencia con el criterio español porque sí se estarían cumpliendo criterios de seguridad acordados también en el seno de la UE.

«A nuestro parecer no hay ninguna contradicción», han apuntado desde Exteriores, argumentando que al margen de la «unanimidad» que se requiere para actualizar la lista común cada Estado miembro puede actuar por su cuenta, como habrían hecho en el caso de Reino Unido varios países del sur de Europa.

España ha sido dentro de la UE uno de los principales defensores de abrir la puerta a Reino Unido, si bien esta semana a nivel de embajadores ni siquiera se discutió esa posibilidad. Las fuentes consultadas han esgrimido que «no hacía falta» plantear expresamente este caso, puesto que está «bajo constante revisión».

Asimismo, han aclarado que los criterios relativos a la seguridad epidemiológica de terceros países no son cerrados y que, por tanto, se irán «adaptando» en función de la evolución «dinámica» de las circunstancias. Exteriores habla de una «actitud flexible» de cara a los próximos meses, también en el caso concreto de Reino Unido.

El Gobierno de Reino Unido, entretanto, mantiene a España en su lista ámbar, en virtud de la cual desaconseja cualquier viaje que no sea imprescindible. Londres ha prometido examinar de forma diferenciada los casos de las islas Baleares y Canarias y entre las opciones que se barajarían estaría también la posibilidad de eliminar el requisito de cuarentena a la vuelta para los británicos que hubiesen completado la pauta de vacunación.