La policía trabaja para garantizar la seguridad. | MICHAEL REYNOLDS

TW
1

La Policía del Capitolio de Estados Unidos ha asegurado en la madrugada de este jueves que no existen «amenazas de seguridad externas» en las instalaciones, horas después del asalto protagonizado por seguidores del presidente, Donald Trump, que se ha saldado con al menos cuatro muertos.

«Todos los edificios del complejo del Capitolio. La Policía del Capitolio ha acabado con el incidente de amenaza de seguridad externa en el complejo. La Policía del Capitolio seguirá manteniendo un perímetro de seguridad», ha indicado en un mensaje, según ha recogido la cadena de televisión estadounidense CNN.

El asalto ha coincidido con la ceremonia convocada en el Congreso para certificar el resultado de las elecciones de noviembre y, por tanto, la victoria del aspirante demócrata a la Presidencia, Joe Biden. El propio Trump reafirmó este martes que «nunca» reconocerá su derrota.

Los incidentes se han saldado con cuatro muertos, incluida una seguidora del presidente que ha recibido un disparo por parte de las fuerzas de seguridad dentro de la sede legislativa. El jefe de la Policía de Washington, Robert Contee, ha añadido que otras tres personas han muerto por emergencias médicas, aunque no ha especificado si las víctimas estaban involucradas de alguna manera en la insurrección.

La Guardia Nacional se ha movilizado para tratar de contener estas protestas. El Departamento de Defensa ha confirmado este despliegue «para brindar apoyo a las fuerzas de seguridad federales en el Distrito de Columbia» y que el secretario en funciones, Christopher Miller, se puso en contacto con los líderes del Congreso.

Por su parte, la alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, ha emitido una orden para extender el estado de emergencia pública, y con ello el toque de queda en la capital, durante 15 días más, coincidiendo con la investidura del presidente electo, Joe Biden, el próximo 20 de enero.