El expresidente Barack Obama habla durante un mitin de campaña a favor del candidato demócrata Joe Biden en Miami, Florida. | MARCO BELLO

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En el siglo XVI el conquistador español Juan Ponce de León buscaba la fuente de la eterna juventud por tierras de lo que llamó Florida y en tiempos actuales a los candidatos a presidente de EE.UU. les salen canas por conquistar a los electores de un estado al que le gusta tener la última palabra.

En las elecciones presidenciales de este martes Florida repite su historia de llegar hasta las urnas sin dar señales de cuál puede ser el resultado final estatal. Falta por saber si también será el estado que con sus votos haga la diferencia en caso de que la cuenta nacional entre el presidente y candidato a la reelección Donald Trump y el demócrata Joe Biden esté más igualada de lo que pronostican las encuestas.

En la cabeza de muchos estadounidenses está el recuerdo de lo sucedido en las elecciones del año 2000, cuando el republicano George W. Bush y el demócrata Al Gore compitieron por la Presidencia y la contienda se saldó al cabo de varios días de espera a favor del primero por 537 votos emitidos en Florida. Las papeletas «mariposa» se hicieron internacionales.

No por nada el expresidente Barack Obama, que es el encargado de cerrar la campaña demócrata en Miami este lunes, hizo votos en otro mitin reciente en esta ciudad para que los resultados de estas elecciones se conozcan pronto y todos puedan irse a dormir «sabiendo que va a haber un presidente que lucha por nosotros».

Los recuentos manuales en las elecciones en Florida no son algo raro. En las elecciones de medio mandato presidencial celebradas en 2018 los dos puestos más importantes en juego, el de gobernador y el de senador, estuvieron días sin definir, debido a que la diferencia entre los contendientes en ambos casos fue muy estrecha y por ley es obligado hacer un recuento primero electrónico y luego manual.

Recientemente un juez federal, a cargo de una demanda para extender el plazo para registrarse como votantes en Florida, dejó escrito en el fallo lo que opina de cómo se organizan las elecciones en Florida. Mark E. Walker mencionó las elecciones «perennemente caóticas» en Florida y refiriéndose a un fallo del sistema informático electoral que motivó la petición de ampliar el plazo de registro subrayó: «Lo han hecho otra vez».

En esta ocasión algo que en teoría va a agilizar el cómputo de los votos es la enorme cantidad de personas que han votado antes de que mañana abran las urnas en toda Florida: casi 9 millones de personas de un padrón de unos 14,5 millones.

Hasta este domingo pudieron votar anticipadamente en centros de votación especiales y pueden seguir haciéndolo por correo durante el día de mañana hasta el cierre de las urnas. Los que lleguen después no cuentan.

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Todos esos votos de personas que no irán a las urnas se van contando a medida que el Departamento de Elecciones de Florida los procesa, no hay que esperar al cierre de las urnas como en otros estados. La COVID-19 y el hecho que todo el mundo coincida en que son las elecciones más importantes de los que viven en este tiempo han creado una marea de votos por adelantado.

Por primera vez en dos semana, según las cifras del Departamento de Elecciones, el domingo previo a las elecciones votaron por adelantado más demócratas que republicanos.

Fueron más de 100.000 los primeros y 88.000 los segundos.

Si se da por cierto que los registrados como republicanos votan todos por el presidente Donald Trump y los registrados como demócratas por el exviceoresidente Joe Biden es «una buena noticia» para el segundo, dijo el diario Miami Herald. Las últimas encuestas también han mostrado un ligero aumento de la intención de voto por Biden en Florida de ayer a hoy.

La exigua ventaja de Biden sobre Trump pasó de 0,7 puntos el domingo a un punto este lunes, según el promedio que realiza con los sondeos publicados cada día el portal Real Clear Politics. La ventaja a nivel nacional es de 6,7 puntos, pero este domingo un analista en Fox News, un canal siempre incondicional de Trump, se preguntaba si se pude creer a pies juntillas en las encuestas después de las elecciones de 2016.

En Florida, el ganador hace cuatro años fue Trump, pero por un margen de solo un punto sobre la demócrata Hillary Clinton. Es un estado sin grandes lealtades políticas que ha dado la victoria a demócratas como Obama y Bill Clinton y a republicanos como Trump y George W. Bush.

Trump se llevó los preciados 29 votos en el colegio Electoral que recibe el candidato más votado en Florida. Solo California (55) y Texas (38) tienen más votos electorales que Florida y Nueva York, los mismos. «Vamos a ganar Florida y estas elecciones», aseveró el presidente este domingo en un mitin multitudinario en Miami con actuaciones musicales como la del grupo «Los 3 de la Habana» que interpretaron el tema de salsa «Por Trump».

Los cubano-estadounidenses son los principales valedores del republicano en el sur de Florida, donde son mayoría entre los hispanos, una comunidad que en conjunto están con Biden en estas elecciones