Un avión de la aerolínea Lufthansa en el Aeropuerto de Düsseldorf (Alemania). | Efe

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Alemania levantará en una semana la recomendación de no viajar a España y los controles fronterizos para los vuelos procedentes de España. No obstante, con el resto de la Unión Europea ha abierto esta madrugada sus fronteras, eliminando los controles fronterizos instaurados hace tres meses.

El levantamiento general de las restricciones significa que a partir de ahora ya no será necesario acreditar una razón de peso para acceder a Alemania y que, junto con objetivos como el turismo y las visitas, será posible por ejemplo cruzar la frontera desde el país vecino para realizar compras.

Por el contrario, en el caso de los viajeros procedentes de España, hasta el 21 de junio deberán demostrar aun que tienen un motivo para ingresar en Alemania, como por ejemplo el hecho de residir de forma habitual en el país, la necesidad de visitar a un familiar cercano o para desempeñar actividades laborales esenciales.

No obstante, este lunes han llegado a Mallorca los primeros turistas alemanes, gracias al plan piloto que se ha puesto en marcha. El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Heiko Maas, ha recordado a sus compatriotas que deben afrontar las decisiones sobre sus próximas vacaciones veraniegas de este año con precaución y que todavía hay países a los que se recomienda no viajar.

Maas ha indicado que a la reapertura de fronteras alemanas que Alemania comenzó a aplicar la pasada madrugada todavía no le acompaña el levantamiento de la recomendación de no viajar a cuatro países: Noruega, Finlandia, Suecia y España.

El Gobierno alemán decidió el pasado 10 de junio prolongar hasta el 31 de agosto la recomendación de no viajar al extranjero para todos los países a excepción de los socios comunitarios -menos España-, los asociados a Schengen -menos Noruega- y el Reino Unido, con la intención de levantarla para estos últimos este lunes.

Maas ha puntualizado que de momento la recomendación sigue en pie para esos cuatro países. Sin embargo, ha precisado que con España la situación cambiará en lo que afecta al levantamiento de la recomendación no viajar «de aquí a una semana».

«En Europa todavía hay países para los que todavía tenemos una alerta si se trata de viajar a ellos, como Noruega, Finlandia y Suecia (...) también con España, pero esperamos de aquí hasta dentro de una semana», ha declarado Maas al canal público de televisión ZDF.

El ministro ha recordado que en el caso de los países nórdicos, y ha citado especialmente a Suecia, las autoridades alemanas vigilan que no se supere la tasa de 50 nuevos contagios por cada cien mil habitantes como regla para mantener o no la recomendación de no viajar.

«Viajar lo hace uno siempre bajo la propia responsabilidad y eso independientemente de que haya una pandemia de coronavirus u otra situación de crisis», ha recordado el ministro, quien añadió que en los países donde haya rebrotes o cierre de fronteras habrá apoyo consular a los alemanes que hayan viajado allí.

Pero ha precisado que lo que no habrá será aviones fletados por las autoridades alemanas, sino que se tendrían que utilizar conexiones regulares para afrontar eventuales repatriaciones de ciudadanos desde esos países.

«Aquel que piense que vamos a poder pasar unas vacaciones como las pasábamos en el pasado se va a llevar este verano una sorpresa», ha resumido el ministro respecto a la actitud con la que los alemanes deben, a juicio del Gobierno, plantearse las próximas vacaciones veraniegas.

En relación a países terceros, como en el caso de Turquía, que es uno de los destinos turísticos preferidos de los alemanes, el ministro explicó que se están manteniendo conversaciones con las autoridades respectivas para analizar si se levanta la recomendación general de no viajar.

Maas justificó la decisión de levantar la recomendación para los países de la Unión Europea en que sus socios mantienen y comparten unos estándares de «transparencia y fiabilidad» que no tienen por qué existir en relación con otras naciones, y mencionó por ejemplo que existan tratamientos médicos contra la COVID-19 que no están autorizados en la zona comunitaria.