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El estado de Nueva York, epicentro mundial de la pandemia de COVID-19 con 27.284 fallecidos, ha contabilizado menos de 200 muertes por segundo día consecutivo después de que las cifras de ayer martes arrojasen 165 fallecimientos con respecto a los 196 del lunes, según los datos estatales ofrecidos este miércoles.

En la conferencia diaria del gobernador neoyorquino, Andrew Cuomo, el dirigente también reveló que se produjo un ligero incremento de los contagios, pero la cifra continúa siendo similar a la de los días anteriores, a la par que también se han reducido las hospitalizaciones e intubaciones, que están ya en cifras similares a las que se registraban el 27 de marzo, antes del pico de la pandemia.

«Si vemos la curva podemos observar lo rápido que subió y lo lento que está bajando. Controlar el virus es mucho más lento que su expansión», expresó Cuomo, que dijo que ese hecho debe servir como recordatorio de lo difícil que sería recuperarse de un nuevo brote.

MÁS PROTECCIÓN ENTRE LOS TRABAJADORES ESENCIALES

El gobernador también ofreció las cifras de los tests serológicos que han practicado a los trabajadores esenciales del área metropolitana como el personal sanitario, policía, bomberos y empleados del sector de transportes que continúan prestando servicios en la ciudad durante la pandemia.

Cuomo señaló que ordenó realizar las pruebas con el objetivo de detectar deficiencias en la protección del personal esencial, pero que los tests de anticuerpos han revelado que los trabajadores esenciales se infectaban en un menor porcentaje con respecto a la población general.

La teoría del gobernador es que a pesar de que están más expuestos, sus equipos de protección individual son más seguros y «llevan mascarilla todo el tiempo».
Por sectores, los bomberos y los sanitarios de emergencia de la ciudad de Nueva York son los empleados esenciales que más se han contagiado, con un porcentaje del 17,1 %.
Los trabajadores de transportes de la ciudad neoyorquina tienen una ratio de infección del 14,4 %, el segundo más alto, seguido del 12,2 % que registran los trabajadores sanitarios y el 10,5 % de los miembros de las fuerzas policiales de la Gran Manzana.

Asimismo, el gobernador detalló que habían realizado 2.750 pruebas a la policía estatal de Nueva York de los que solo el 3,1 % dio positivo. Además, también se realizaron más de 3.000 pruebas a los trabajadores de prisiones estatales de los cuales el 7,5 % dio positivo.

REAPERTURA EN CUATRO REGIONES

El gobernador avanzó que una cuarta región al norte del estado (The North Country) cumple con los criterios sanitarios para comenzar su reapertura económica de forma gradual, sumándose así a las regiones de Finger Lakes, Southern Tier y Mohawk Valley.

Cuomo también indicó que algunas partes del estado podrían volver a practicar ciertos tratamientos y cirugías en sus hospitales porque su capacidad ya no era requerida para combatir el virus.

Esta decisión no incluye a las zonas más cercanas a la ciudad de Nueva York ni el condado de Erie, cerca de otra gran ciudad, Buffalo.

Con respecto a futuras reaperturas, Cuomo aludió a las palabras del principal epidemiólogo que asesora al Gobierno federal, Anthony Fauci, quien ayer advirtió de que reabrir zonas de forma prematura podría provocar «sufrimiento innecesario y muerte».

«¿Cómo calibramos cuándo es prematuro? Con rastreos y tests de anticuerpos. Hay ciencia en esto», se respondió a sí mismo el gobernador, que señaló la necesidad de controlar día a día las cifras de personas hospitalizadas y el ratio de infección.

UNOS 102 CASOS DE ENFERMEDAD RARA EN NIÑOS

Andrew Cuomo dijo que permanecen alerta con respecto a los efectos del virus en los niños y manifestó que de momento han contabilizado 102 casos de una enfermedad rara relacionada con el patógeno cuyos síntomas son de tipo inflamatorio y no respiratorio, similares a los de la enfermedad de Kawasaki o el síndrome del 'shock' tóxico.

Hasta el momento se han producido tres muertes relacionadas con esta afección en personas de 5, 7 y 18 años.

Estados Unidos supera los 1,3 millones de casos confirmados de COVID-19 y los 82.000 fallecidos, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad John Hopkins.
El estado de Nueva York se mantiene como el gran epicentro de la pandemia en Estados Unidos con más de 338.000 contagiados y unos 27.000 decesos. Tan solo en la ciudad de Nueva York han muerto más de 20.000 personas.