Pasajeros llenado mascarillas en la estación de Alexanderplatz en Berlín. | CLEMENS BILAN

TW
55

El Gobierno alemán parte de la base de que los ciudadanos de su país no podrán hacer sus vacaciones en el extranjero este verano a causa de la pandemia de la COVID-19, aunque sí habrá oportunidad de hacer turismo interno con restricciones.

«Los grandes viajes al exterior más bien no serán posibles. Todo apunta a un programa de vacaciones en el interior. Creo que eso sí será posible este verano», afirmó el responsable de Turismo del Ministerio de Industria alemán, Thomas Bareiss, tras una videoconferencia con sus colegas de la Unión Europea.

También en el caso del turismo interior deberán extremarse las precauciones, añadió, tanto en lo que respecta a las normas de distanciamiento social como al uso de desinfectantes.

El titular de Exteriores, Heiko Maas, advirtió ya hace unos días de que no podían esperarse este verano unas «vacaciones como las habituales» a causa de las restricciones a la libre circulación.

Maas recordó, asimismo, la complejidad que ha supuesto la repatriación a Alemania de unos 230.000 ciudadanos que quedaron varados en distintas partes del mundo cuando empezaron a cerrarse fronteras y a suspenderse vuelos ante la extensión de la pandemia.
En declaraciones el pasado fin de semana a la edición dominical del popular diario «Bild», Maas advirtió además de los riesgos que implicaría reactivar precipitadamente el turismo.

Noticias relacionadas

«Una carrera en Europa para ver quién permite primero viajes turísticos lleva a riesgos que no podemos asumir», alertó el ministro.

Maas aludió ahí a los contagios que se produjeron en la estación de esquí austríaca de Ischgl, que se consideran como uno de los factores que aceleraron el crecimiento de la pandemia en varios países europeos. Austria se prepara para abrir gradualmente sus fronteras con Alemania y la República Checa para viajes turísticos.

Alemania es el quinto país del mundo más afectado por la pandemia tras Estados Unidos, España, Italia y Francia. Hasta este lunes, el Instituto Robert Koch, competente en la materia en Alemania, había verificado 155.193 contagios y 5.750 muertos, mientras que la cifra de pacientes recuperados se sitúa en 114.500.

La universidad estadounidense Johns Hopkings, con un sistema más dinámico de compilación de datos, eleva los contagios en Alemania a 158.142, y a las víctimas mortales a 5.985.

Alemania, con una tasa de mortalidad moderada, ha aplicado medidas menos restrictivas que otros países y ha logrado aplanar la curva de crecimiento de la epidemia, sin que el sistema sanitario se haya visto saturado.

En los últimos días y después de la relajación de algunas medidas, los principales virólogos del país y la propia canciller, Angela Merkel, han llamado a no bajar la guardia y advertido sobre posibles recaídas o una segunda ola de contagios.