El presidente Trump comparece para dar la cara tras el anuncio de la muerte del líder yihadista en el norte de Siria. | Reuters

TW
8

El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la muerte del líder del Estado Islámico (EI), Abu Bakr al Bagdadi, «como un perro, como un cobarde», en una operación militar de Washington en el noroeste sirio en contra del número uno del grupo yihadista que llegó a controlar grandes zonas de Siria e Irak.

«Abu Bakr Al Bagdadi está muerto», informó Trump en una declaración a la nación desde la Casa Blanca.

Trump calificó al Estado Islámico como «la organización terrorista más violenta y despiadada en todo el mundo» y destacó que «es un gran día para Estados Unidos y para el mundo».

Explicó que Al Bagdadi se suicidó con un cinturón de explosivos al final de un túnel, junto a sus tres hijos, al ser perseguido por comandos estadounidenses. «Murió como un perro, como un cobarde (...) Gimoteando, llorando, gritando», subrayó Trump, quien señaló que esperó a dar la noticia una vez que se confirmase la identidad del jefe de EI.

Trump felicitó a las fuerzas especiales y los servicios de inteligencia estadounidenses por una «operación muy, muy peligrosa».

Agradeció, asimismo, la colaboración de Turquía, Rusia, Siria, Irak y los kurdos para localizar al dirigente del EI.

El presidente estadounidense ofreció una detallada y vivida descripción de la misión, que siguió desde la Casa Blanca junto con el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, y el alto mando militar.

«Fue como si estuvieses viendo una película», recalcó.

Horas antes del anuncio oficial, Trump escribió un enigmático mensaje en la red social Twitter en el que aseguraba que «algo muy grande acaba de ocurrir».

Noticias relacionadas

Este domingo, el republicano Trump afirmó que no avisó previamente a la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, para mantener el carácter «secreto» de la misión.

Pese al polarizado clima que se vive en Estados Unidos con la investigación lanzada por la oposición para abrir un juicio político a Trump, la noticia recibió también el aplauso de los demócratas.

«Sin tener en cuenta los otros desastres políticos en Oriente Medio hoy, la muerte de Al Bagdadi es incuestionablemente buena para la seguridad de Estados Unidos», comentó el senador demócrata Chris Murphy, minutos después de la comparecencia de Trump.

El exvicepresidente y actual aspirante a la candidatura presidencial demócrata Joe Biden también felicitó «a las fuerzas especiales, la comunidad de inteligencia y los valientes profesionales militares por dar justicia» a Al Bagdadi, cuyo «corrosivo mensaje inspiró ataques que se llevaron al vida de miles de vidas inocentes en todo el mundo, incluido EEUU».

Con su muerte, se pone fin a años de persecución de uno de los hombres más buscados por Washington después de que Al Bagdadi proclamara en 2014 el califato del Estado Islámico en amplias zonas de Siria e Irak.

El grupo fue perdiendo poco a poco territorio ante el operativo de la coalición internacional liderada por EE.UU. y en marzo de este año perdió su última base, Al Baguz, en el este de Siria.

El anuncio de la muerte de su líder se produce justo después de que Washington haya reducido su implicación en la zona y Trump anunciase la polémica retirada del millar de efectivos estadounidenses desplegados en Siria.

Poco después de la retirada, que provocó fuertes críticas en Washington por permitir la ofensiva de Turquía contra los kurdos, los tradicionales aliados de Estados Unidos en la región, el Pentágono precisó que se dejaría un pequeño destacamento.

«Estados Unidos mantendrá una presencia reducida en Siria para impedir el acceso del EI a los ingresos del petróleo, como reposicionamiento de la siguiente fase de la campaña en su contra», indicó el secretario de Defensa, Mark Esper, en una rueda de prensa en Bruselas esta semana.