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El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha admitido este domingo que su partido, el islamista Justicia y Desarrollo (AKP), ha perdido «algunas alcaldías» en las elecciones municipales, al tiempo que se felicitó de que su formación siga siendo «con gran diferencia» la primera del país.

Erdogan no nombró ninguna provincia, pero probablemente se refirió, entre otras ciudades, a la capital, Ankara, donde los resultados preliminares muestran una ventaja de dos puntos para el opositor socialdemócrata Partido Republicano del Pueblo (CHP).

Con el 90 % de las urnas escrutadas, el AKP mantiene su dominio a nivel nacional, habitual en la última década, del 45 %, frente a un 30 % del CHP.

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Asimismo, el partido gubernamental habría logrado defender su primer lugar en Estambul, aunque con una ventaja mínima, de medio punto más que la formación socialdemócrata.
«Hay alcaldías que hemos ganado y otras que hemos perdido. Esto es normal. Esto es la democracia y debe aceptarse así. En las ciudades donde perdimos debemos aceptar que no hemos podido dar un buen servicio», dijo Erdogan durante un discurso en Estambul, donde ha depositado su papeleta.

El mandatario destacó el avance del AKP en las provincias del sureste del país, de mayoría kurda, hasta ahora feudo prácticamente inexpugnable del izquierdista Partido Democrático de los Pueblos (HDP), blanco preferido de los ataques de Erdogan en la campaña electoral.
El HDP ha perdido las alcaldías de cinco capitales provinciales, cediendo tres al AKP, una al ultraderechista MHP y una al Partido Comunista, aunque ganó otra, hasta ahora en manos de la derecha.

«Nuestros hermanos kurdos no han entregado su voto a la organización terrorista», dijo Erdogan, en referencia al proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda de Turquía, con la que simpatiza cierta parte de los votantes del HDP en las provincias del sureste.

Antes de trasladarse a Ankara, donde ofrecerá otro discurso, el jefe del Estado y de Gobierno recordó que no habrá más elecciones hasta el año 2023 y prometió que las ciudades serán gobernadas «por los alcaldes elegidos hoy».