Los centros escolares son objeto de ataques violentos y secuestros en la zona anglófona del país. | Mercedes Azagra

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Al menos 79 estudiantes y dos profesores fueron secuestrados en un centro de educación secundaria de Nkwen, localidad situada en una de las dos regiones anglófonas de Camerún, informó a Efe un alto cargo de las fuerzas de seguridad camerunesas.

«Durante la noche del domingo al lunes, 81 estudiantes y profesores fueron secuestrados», dijo la fuente, que pidió el anonimato y señaló que los hechos sucedieron en la Escuela Presbiteriana -que funciona como internado- de Nkwen, una de las comunidades que conforman Bamenda, capital de la Región Noroeste.

El Ejército, según esta fuente y otras consultadas, ha lanzado una operación para dar con el paradero de los secuestrados y el Gobierno espera los resultados de la misma antes de hacer una declaración oficial.

Aún no hay confirmación de quién está detrás del secuestro, pero Bamenda es una de las zonas de Camerún que registra más ataques de grupos separatistas armados y choques con el Ejército.

Desde el surgimiento del separatismo anglófono en Camerún en 2016, los cursos escolares se han visto afectados tanto en esa región como en la Sudoeste, ya que los grupos independentistas organizan constantes jornadas de paralización de la actividad en las ciudades y redadas para evitar que las familias manden a los estudiantes a la escuela.

Además, los centros escolares son objeto de ataques violentos y secuestros.

En los primeros días del comienzo del curso escolar 2018-2019 el pasado septiembre, seis alumnas fueron secuestradas junto al director de una escuela de educación primaria en la misma región y un director de otra escuela fue asesinado.

Camerún fue colonia británica y francesa hasta 1960, cuando se independizó de ambas potencias e instauró un Estado federal que perduró hasta la celebración de un referéndum en 1972, que dio luz verde a su unificación.

El inglés y el francés son idiomas cooficiales y conviven junto a otras 250 lenguas nativas.

El actual conflicto comenzó en 2016, con manifestaciones y huelgas de profesores y abogados que exigían un uso igualitario del inglés en los tribunales y colegios y una mayor voz en el Gobierno.

Desde la reelección el pasado 7 de octubre del presidente Paul Biya, en el poder de 1982, la tensión se ha incrementado en la zona anglófona, donde han aparecido grupos armados como las Fuerzas de Defensa de la Ambazonia (ADF) que reclaman la independencia de esta área, que compone el 20 % del territorio del país.

Las cifras de fallecidos desde 2016 por los enfrentamientos oscilan entre los 400 civiles que contabiliza Amnistía Internacional y los más de 3.000 que alegan organizaciones camerusenas de derechos humanos. Hay además unas 200.000 personas desplazadas.