La primera dama de los Estados Unidos con su discutida chaqueta, un diseño de Zara. | Reuters

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La esquiva primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, se ha convertido en centro de una polémica al visitar un campo de menores migrantes detenidos en Texas vestida con una chaqueta con el eslogan «De verdad que a mí no me importa. ¿Y a ti?», en medio de la crisis abierta por la separación de familias migrantes a su entrada en el país, y que ha obligado a su marido y presidente del país, Donald Trump, a defenderla describiendo la frase como un ataque a los «embusteros» medios de comunicación.

La visita de Melania ha ocurrido en medio de una nueva crisis sobre la política migratoria de la Casa Blanca. Numerosas organizaciones pro Derechos Humanos han denunciado que los responsables de la guardia fronteriza están separando niños de padres y metiendo a los pequeños en celdas.

Si bien se tenía constancia de estas prácticas durante administraciones previas, las organizaciones han condenado la institucionalización de las mismas a través de una orden dada por el fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, y de falta de empatía, cuando no negligencia, en la gestión de la crisis.

Sin ir más lejos, y en una acalorada rueda de prensa, la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, aseguró no tener constancia de maltratos al tiempo que el medio ProPublica presentó un audio de niños llorando en uno de estos campos y llamando a sus padres.

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La Casa Blanca ha vuelto a hacer un ejercicio de contradicción. Una portavoz de Melania declaró en respuesta a las críticas que el eslogan de la chaqueta carecía de relevancia alguna. «Es una chaqueta. No había un mensaje oculto.

Tras la visita a Texas, espero que los medios de comunicación no se centren en su guardarropa», ha declarado Stephanie Grisham sobre la pieza en cuestión.

Un par de horas después, el presidente Trump dio una versión contraria. «Se refiere a los Medios de las Noticias Falsas. Melania ha aprendido lo deshonestos que son, ¡y de verdad que ya no le importa!», publicó el presidente en su cuenta de Twitter.

La visita de la primera dama se centró con un recorrido por el New Hope Children's Shelter, un centro sin fines de lucro en McAllen, Texas, que alberga aproximadamente a 60 niños, en su mayoría adolescentes que han viajado desde América Central.

Melania Trump expresó su preocupación por el bienestar físico y mental de los niños y preguntó sobre sus condiciones de detención, en particular la frecuencia con la que pueden comunicarse con sus familias. En este sentido, los niños que tienen familiares verificados pueden hablar con ellos 10 minutos, dos veces a la semana. «Todos sabemos que están aquí sin sus familias y quiero agradecerles por su arduo trabajo, su compasión y la amabilidad que les están brindando en estos tiempos difíciles», declaró Trump al personal.