Una desviación que ha causado que relojes vinculados a la frecuencia eléctrica, como los microondas, los aparatos de radio o los temporizadores de la calefacción, hayan acumulado un retraso de seis minutos. | Pixabay

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El retraso de seis minutos que los relojes vinculados a la frecuencia eléctrica -como los de los hornos- han sufrido en Europa en los últimos días, ha sido causado por el conflicto político entre Serbia y Kosovo, indicó este jueves la red europea de transporte eléctrico.

La Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E), venía detectando desde mediados de enero una prolongada desviación en la frecuencia media de 50 hercios imperante en el sistema al que están conectados de forma sincronizada unos 25 países de la Europa continental.

Esa desviación ha causado una pérdida acumulada de energía de 113 Gigavatios hora (GWh), algo sin precedentes en la red continental.

El origen del problema estaba en la zona de control correspondiente a Serbia y a su ex provincia de Kosovo, que en 2008 declaró de forma unilateral su independencia, que Belgrado sigue sin reconocer.

«La desviación de potencia originada desde Serbia y Kosovo ha cesado ya. Kosovo no estaba poniendo suficiente energía en el sistema para cubrir su demanda», explicó Claire Camus, de la oficina de prensa de ENTSO-E, indicando que hasta hoy no se ha podido verificar que la frecuencia ha vuelto a la normalidad.

Una desviación que ha causado que relojes vinculados a la frecuencia eléctrica, como los microondas, los aparatos de radio o los temporizadores de la calefacción, hayan acumulado un retraso de seis minutos.

Esos relojes se atrasan cuando la frecuencia baja y adelantan cuando es más alta de lo normal.

Desde ENTSO-E, que agrupa a 43 operadores de 36 países, entre ellos Red Eléctrica de España, se denuncia que, aparte de las cuestiones técnicas, hay que afrontar la «dimensión política» del asunto.

Según Camus, la solidaridad entre los distintos gestores siempre funciona cuando se trata de afrontar puntuales situaciones técnicas, pero no «desviaciones prolongadas por desacuerdos políticos».

Aunque Serbia y Kosovo llevan tiempo tratando de mejorar sus relaciones bajo la mediación de la UE, la tensión es aún alta.

Kosovo, uno de los países más pobres de Europa, sufre un crónico problema de abastecimiento de energía, que le obliga a importar la mitad de la que consume.

Desde Red Eléctrica de Serbia (EMS), se ha acusado a su homóloga kosovar de «descargar de forma permanente y sin permiso» más energía de la que le corresponde durante los meses de enero y febrero.

Red Eléctrica de Serbia ha acusado al gestor kosovar KOSTT de «violar las normas y los estándares del trabajo operacional» que se usan en la red europea continental.
Sin embargo, desde ENTSO-E también se ha apuntado a la responsabilidad del operador serbio, encargado de mantener el equilibrio en esa zona de la red, por no haber actuado.

En esta ocasión, la «leve caída» en la frecuencia sólo ha afectado a esos relojes, pero las consecuencias habrían sido mayores si el problema se hubiera prolongado en el tiempo.

«Las consecuencias a largo plazo habrían sido que más GWh de energía no habrían sido inyectados en el sistema, forzando al resto de gestores de red de transporte a usar sus propias reservas, que no están previstas para esto», explicó Camus.

En su página web, ENTSO-E señala que una vez que ha terminado la desviación, se puede tardar varias semanas hasta que el sistema vuelva a la normalidad.