Miles de fieles se bañan cada año en las aguas del río Ganges como rito de purificación. | Reuters

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Un alto tribunal indio declaró a los ríos Ganges y Yamuna y a sus afluentes «seres vivos» con derechos equiparables a los de las personas una semana después de que en Nueva Zelanda se reconociera un estatus similar a un río, según informó el abogado que presentó la petición.

El Tribunal Superior de Uttarakhand, estado del norte de la India, «ha ordenado otorgar al río Ganges, al Yamuna y a sus afluentes los títulos de 'seres vivos'», declaró el abogado M.C. Pant, que en 2014 interpuso la demanda para que se reconocieran los derechos de estos ríos indios.

El letrado explicó que presentó la demanda a petición de un residente de la ciudad sagrada Haridwar, en Uttarakhand, por la que transcurre el Ganges, que «es como nuestra madre, pero está siendo descuidado».

El Tribunal Superior del estado ha resuelto ahora la petición después de que la semana pasada el Parlamento de Nueva Zelanda otorgara al río Whanganui, venerado por los maoríes en la Isla Norte, el estatus de «persona jurídica» mediante una ley.

Tanto el Yamuna, río del norte de la India que discurre, entre otras ciudades, por Nueva Delhi, y el Ganges, el río más sagrado del hinduismo, sufren altos niveles de contaminación.

En el caso del Ganges, a su paso por la ciudad sagrada de Benarés, uno de los centros del hinduismo, el nivel de bacterias fecales por cada 100 mililitros puede llegar a 31 millones pese a que lo máximo recomendable para el baño son 500 y para el consumo es cero.

Según un estudio publicado en 2006 en la Revista Internacional de Salud Medioambiental, en las aguas de este río se puede contraer enfermedades como el cólera, hepatitis A, tifus, dolencias gastrointestinales o disentería.

El Ganges es destino de peregrinación de millones de personas cada año para lavar sus pecados y ser liberados del ciclo de las reencarnaciones en el que se basa la religión hinduista.