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La familia de una estudiante de diseño de California que fue asesinada durante los ataques yihadistas del pasado noviembre en París, ha denunciado a Twitter, Facebook y Google, a los que acusa de haber proporcionado «apoyo material» a los milicianos del Estado Islámico.

La familia de la víctima, Nohemi Gonzalez, presentó la denuncia este martes a la corte federal de San Francisco y ha pedido al tribunal que condene a las empresas propietarias de las páginas web por violar la ley antiterrorista de Estados Unidos. En la denuncia, también exigen daños y perjuicios por la muerte de la joven.

«Durante años, los acusados han permitido de forma consciente que el Estado Islámico utilice sus redes sociales como una herramienta para diseminar su propaganda extremista, recaudar fondos y atraer a nuevos reclutas», establece la familia de la víctima en la demanda.

La denuncia acusa a las empresas tecnológicas de haber proporcionado «apoyo material» al Estado Islámico, permitiendo así que la organización terrorista perpetrase los ataques de París de noviembre, donde fueron asesinadas 130 personas, entre ellas Nohemi, una estudiante de la Universidad Estatal de California que estaba cursando un año en la capital francesa.

Google ha rechazado hacer comentarios sobre la demanda, pero ha emitido un comunicado en el que ha declarado que en la empresa cuentan con «una política muy clara que prohíbe el reclutamiento de terroristas y el contenido que incite a la violencia», añadiendo que eliminan rápidamente cualquier contenido que sea denunciado o considerado inapropiado por el resto de usuarios, además de las cuentas que lo publiquen.

Facebook también ha emitido otro comunicado, en el que alega que en la red social «no hay cabida para los terroristas» y que están trabajando para eliminar dicho contenido lo más rápido posible. También han añadido que se ponen en contacto con las autoridades siempre que ven algo que pueda ser una amenaza.

En la denuncia, la familia Gonzalez alega que las tres compañías habían rechazado varias peticiones procedentes del propio Gobierno estadounidense para que dejaran de proveer sus servicios al Estado Islámico. También ha añadido que sin la existencia de las redes sociales de las empresas denunciadas, el crecimiento masivo del grupo terrorista en los últimos años no se hubiera producido.

La denuncia ha sido presentada el mismo día que Larossi Abballa, un hombre que ya había sido condenado por prácticas yihadistas, matase a un agente de policía francés y a su pareja, tras lo cual publicó un vídeo en Facebook en el que animaba a sus seguidores a hacer lo mismo que él.