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Los negociadores de paz del Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC anunciaron este domingo un acuerdo para buscar conjuntamente a las más de 25.000 personas que, según diversas fuentes, se registraron como desaparecidas durante el más de medio siglo que dura el conflicto armado.

En un comunicado inesperado emitido desde La Habana, sede de los diálogos de paz desde que éstos comenzaron en noviembre de 2012, los negociadores indicaron que se dispondrán «medidas humanitarias de búsqueda» con apoyo del Comité Internacional de Cruz Roja (CICR) y que se creará una «unidad especial» para buscar a los desaparecidos.

Las «medidas humanitarias», que buscan «aliviar el sufrimiento de las familias de las personas dadas por desaparecidas y de esta manera contribuir a la satisfacción de sus derechos», se pondrán en marcha «antes de la firma del acuerdo final» de paz, que ambas partes acordaron alcanzar antes del próximo 23 de marzo.

A través de ellas se realizará la «búsqueda, ubicación, identificación y entrega digna de restos de personas dadas por desaparecidas», tarea en la que el Gobierno y FARC han solicitado el apoyo del CICR.

El Gobierno y las FARC se «comprometen» a entregar al CICR «la información de la que dispongan» sobre el posible paradero de los desaparecidos y facilitar la ejecución de los planes especiales humanitarios, que se nutrirá también con información de las organizaciones de víctimas.

Cuando se tengan todos los datos se «definirá un plan de trabajo para que el CICR y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses diseñen y pongan en marcha» los protocolos, que en todos los casos contarán también con apoyo de la Fiscalía.

Además, podrá solicitarse la colaboración de otras organizaciones o instituciones especializadas, agregaron los negociadores.

En paralelo, el Gobierno «acelerará» tanto la identificación de víctimas muertas «en desarrollo de operaciones de la Fuerza Pública» enterradas «en cementerios ubicados en las zonas más afectadas por el conflicto» como también la entrega de restos.

Organizaciones de víctimas y de derechos humanos, subrayaron el Ejecutivo y las FARC, aportarán recomendaciones para que este propósito se cumpla.

La segunda parte del acuerdo sostiene que, «con el fin de establecer lo acaecido a las personas dadas por desaparecidas» por agentes del Estado o la guerrilla, se creará tras la firma del acuerdo de paz «una unidad especial de alto nivel con carácter excepcional y transitorio».

Este grupo, en el que las víctimas tendrán una «fuerte participación», será de carácter humanitario y formará parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición.

La unidad coordinará y contribuirá a realizar acciones para localizar a desaparecidos «que se encuentren con vida, y en los casos de fallecimiento, cuando sea posible, la identificación y entrega digna de los restos».

En cualquier caso, agrega el acuerdo, este equipo entregará a los familiares del desaparecido un informe en el que recogerán toda la información que hayan podido encontrar.

Todos los procesos que realice este grupo «tendrán carácter humanitario y extrajudicial», y deberán informar sobre sus progresos «periódica y públicamente», así como elaborar «un registro nacional de fosas, cementerios ilegales y sepulturas».

El jefe negociador del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle, ofrecerá este domingo una declaración desde la Casa de Nariño, sede de la Presidencia, para explicar en detalle los alcances de este acuerdo.