Vista de un misil sirio durante combates en el antiguo oasis de la ciudad de Palmira, ubicada casi a 215 kilómetros al noreste de Damasco. Foto:STR

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El grupo terrorista Estado Islámico (EI) entró este miércoles en la parte monumental de la ciudad histórica de Palmira, cuyas ruinas están incluidas en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, dijo a Efe el director de Antigüedades y Museos de Siria, Maamún Abdelkarim.

«Esto es un desastre para todo el mundo, no solo para los sirios», se lamentó Abdelkarim en unas declaraciones por teléfono.

Aun así, el responsable sirio destacó que «por fortuna», antes de la irrupción del EI en las ruinas, las autoridades consiguieron sacar un centenar de estatuas y las trasladaron a lugares seguros.

Pese a que el Estado Islámico controla totalmente tanto la urbe moderna de Palmira como el sitio arqueológico, situado en la periferia suroccidental, Abdelkarim agregó que todavía hay algunas bolsas de resistencia del ejército y sus aliados en determinadas áreas.

La televisión oficial siria indicó que las Fuerzas de Defensa Nacional, milicias prorrégimen, se replegaron de Palmira, ubicada en la provincia central de Homs, tras evacuar a los civiles que quedaban en la población.

El activista Samer al Homsi, de la opositora Red Sham, confirmó a Efe por internet que toda Palmira está bajo el dominio del EI, después de la retirada «repentina» de los efectivos gubernamentales en dirección a unas minas de fosfatos en las áreas de Sawana y Jinifis.

Esta mañana, los radicales volvieron a irrumpir en Palmira desde el norte, después de que fueran expulsados por las fuerzas armadas el domingo.

El EI inició hace una semana una ofensiva en el este de Homs, donde se ubica Palmira.

En este tiempo se ha hecho con el dominio de los pueblos de Al Sujna y Al Ameriya, así como de los campos de gas de Al Arak y Al Hil.

Ubicada en un oasis, Palmira fue en los siglos I y II d.C. uno de los centros culturales más importantes del mundo antiguo y punto de encuentro de las caravanas en la Ruta de la Seda, que atravesaban el árido desierto del centro de Siria.

Antes del inicio de la contienda en el país, en marzo de 2011, sus ruinas eran una de las principales atracciones turísticas del país árabe y de la región.

La directora general de la Unesco, Irina Bokova, pidió hoy «un alto el fuego inmediato» en este lugar.

«Estoy muy preocupada por la situación de Palmira. Los combates amenazan a uno de los lugares más significativos de Medio Oriente y la población civil que se encuentra allí», indico Bokova en un comunicado.