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El Gobierno iraquí ha confirmado la llegada de los primeros aviones de combate que encargó a Rusia con el objetivo de combatir a las milicias del Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL), que se han hecho con el control de varias zonas del país.

El sábado llegaron al país cinco aviones de combate Sukhoi, adquiridos por el Gobierno iraquí en un acuerdo por valor de más de 366 millones de euros.

Sin embargo, agencias rusas han informado del aterrizaje de una decena de aviones en los aeropuertos iraquíes. El Gobierno necesita este tipo de aeronaves para combatir a las milicias del EIIL, que este fin de semana se ha hecho con el control de la ciudad de Tikrit.

Ante esta situación, los partidos políticos iraquíes y las potencias mundiales han advertido de que a no ser que las fuerzas de seguridad recuperen las ciudades que se perdieron ante los insurgentes yihadistas y se forme rápidamente un Gobierno que incluya a las distintas comunidades de Irak, el país podría desintegrarse en facciones sectarias y amenazar a todo Oriente Próximo.

No obstante, las fuerzas del Ejército iraquí han sido incapaces de arrebatar al Estado Islámico de Irak y Levante el control de la ciudad de Tikrit tras 48 horas de intensos combates que han dejado «un elevado número de bajas entre ambos bandos», según la BBC.

Irán

Por su parte Irán afirma estar listo para ayudar a Irak a combatir la revuelta armada utilizando los mismos métodos que desplegó contra las fuerzas rebeldes en Siria, dijo un general iraní, lo que sugiere que Teherán se ofrece a desempeñar un papel más importante en la oposición a las milicias suníes que ya amenazan Bagdad.

Hasta la fecha los líderes iraníes han dicho que ayudarían a defender los santuarios musulmanes chiíes en el vecino Irak. De hecho Irán, de mayoría chií, ha gastado miles de millones de dólares en apoyar a su aliado sirio Bashar al Asad, en un conflicto que paulatinamente se ha convertido en una guerra sectaria con los estados suníes

El subjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, Masud Jazayeri, dijo que la respuesta de su país a las milicias sería «cierta y seria». Los comentarios de Jazayeri no aportaba detalles sobre el tipo de asistencia que Irán podría proporcionar a Bagdad, más allá de afirmar que podrían ayudar con lo que denominó «defensa popular y servicios de inteligencia».