El presidente de Barack Obama, durante la segunda y última jornada de la III Cumbre de Seguridad Nuclear en La Haya. | ROBIN VAN LONKHUIJSEN

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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó que el comportamiento de Rusia con Ucrania y la anexión de Crimea es más una prueba de debilidad que de influencia internacional. «Rusia es un poder regional que amenaza a sus vecinos. No es un enemigo de Estados Unidos. Cuando tienes autoridad con tus vecinos, no hace falta invadirlos», dijo Obama en la conferencia de prensa con que se cerró la III Cumbre sobre Seguridad Nuclear de La Haya.

«Esa invasión significa menos fuerza, no más», advirtió Obama, quien subrayó que «Estados Unidos es la nación más poderosa del mundo». Según Obama «las acciones de Rusia no son un problema, no suponen la amenaza número uno a la seguridad nacional para EEUU. Estoy mucho más preocupado en lo que respecta a nuestra seguridad por la perspectiva de un arma nuclear explotando en Manhattan».

Preguntado sobre las motivaciones que habrían llevado al presidente de Rusia, Vladímir Putin, a la actual situación, Obama señaló que «hay especulaciones, pero a mí me interesan más los hechos y los principios» y afirmó que «Rusia ha estado muy interesada en controlar lo que pasa en Ucrania, y eso no es nuevo». «Putin ha hecho una mala elección, pero él es el presidente de Rusia y toma sus decisiones», dijo Obama, quien reiteró que «si Rusia avanza, habrá más sanciones en áreas como las finanzas, el comercio o la energía».

También indicó que la preferencia de su país y de la comunidad internacional es resolver el problema por la vía pacífica. Obama recalcó la unidad con la que han actuado los países del G-7 y la Unión Europea (UE) frente a las acciones de Rusia.