A police officer escorts a wounded participant of an anti-war rally during clashes with pro-Russian demonstrators in Donetsk March 13, 2014. One person was killed and several were treated for injuries in hospital on Thursday when hundreds of Ukrainian demonstrators clashed in the eastern city of Donetsk, the local health authority said. REUTERS/Stringer (UKRAINE - Tags: POLITICS CIVIL UNREST TPX IMAGES OF THE DAY) UKRAINE-CRISIS/DONETSK | STRINGER

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Rusia y Ucrania llevaron la tensión de su disputa a la sede de Naciones Unidas. Moscú «no quiere la guerra» con Ucrania, afirmó el embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, quien defendió en el Consejo de Seguridad el derecho de Crimea a separarse debido al «vacío legal» de Kiev.

Churkin denunció el «violento derrocamiento del Gobierno legítimo por los radicales de Kiev» y aseguró que Rusia «no quiere exacerbar más la situación», algo que consideró que han hecho otros durante los últimos meses.

«Rusia no quiere la guerra, y tampoco los rusos, y estoy convencido de que Ucrania tampoco la quiere», afirmó Churkin durante la reunión del Consejo de Seguridad que debate, con la participación del primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, la crisis en ese país.

También reprochó la injerencia internacional en las protestas contra el Gobierno del anterior presidente ucraniano, Víctor Yanukóvich, en las que participaron hasta ministros de Exteriores de otros países.

Diálogo

Por su parte, Arseni Yatseniuk denunció ante el Consejo de Seguridad de la ONU una «agresión militar» de Rusia contra su país, aunque insistió en que su Gobierno está dispuesto al diálogo para resolver la crisis.

«Mi país ha afrontado una agresión militar por parte de un país vecino, que es un miembro permanente» del Consejo de Seguridad, afirmó Yatseniuk en su intervención ante la reunión del organismo de Naciones Unidas.

El primer ministro ucraniano aseguró que todavía cree en «la oportunidad de resolver este conflicto de forma pacífica», para lo que pidió el retorno de las tropas rusas a sus bases.

Yatseniuk recalcó que «esta agresión no tiene razón ni motivo», y consideró «absolutamente inaceptable» que en el siglo XXI se intenten resolver las disputas «con tanques, artillería y fuerzas de tierra».