Barack Obama y Angela Merkel saludan ante la puerta de Brandeburgo de Berlín al auditorio de más de 4.000 invitados. | MICHAEL KAPPELER/POOL

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El presidente estadounidense, Barack, Obama, abogó ayer ante la Puerta de Brandeburgo por mantener el «espíritu de Berlín» de «paz y justicia», y se comprometió a negociar con Rusia para reducir hasta un tercio las armas nucleares de ambos países. «El Muro pertenece a la historia, pero tenemos historia por hacer también», manifestó Obama en un esperado y simbólico discurso en Berlín, momento culminante de su primera visita oficial a Alemania desde que hace más de cinco años llegó a la Casa Blanca.

Convencido de que se puede garantizar la seguridad de EEUU y de sus aliados reduciendo un tercio el arsenal nuclear estratégico estadounidense, Obama avanzó que tiene intención de negociar esa reducción con Moscú para «superar las posiciones nucleares de la guerra fría».

Obama se mostró optimista, anunció que su país acogerá en 2016 una nueva cumbre de seguridad nuclear e hizo un llamamiento mundial para empezar a negociar un tratado que termine con la producción de material de fisión para armas nucleares.

Libertad, paz y justicia

La libertad, la paz y la justicia fueron los grandes ejes de su discurso, pronunciado en mangas de camisa por el intenso calor reinante en Berlín y ante un auditorio de más de 4.000 invitados, que lo siguieron entre aplausos.

Dejó claro que seguirá al lado de Europa y de los ciudadanos que en todo el mundo luchan por su libertad y no evitó asuntos espinosos, como el polémico programa estadounidense de espionaje en Internet.

Tras evocar la lucha por la libertad de los alemanes de la extinta República Democrática de Alemania (RDA) y orgulloso de hablar en territorio que perteneció al sector oriental de Berlín, evocó la caída del muro -«nuestros valores ganaron»-, pero rechazó la complacencia del mundo occidental.

No olvidó tampoco a los más perjudicados por la recesión: «América seguirá al lado de Europa para fortalecer vuestra unión. Y queremos trabajar con vosotros para garantizar que todas las personas pueden disfrutar de la dignidad procedente del trabajo; vivan en Chicago, en Cleveland, en Belfast, en Atenas o en Madrid, todo el mundo tiene derecho a una oportunidad».

En la rueda de prensa conjunta con la canciller alemana, Angela Merkel, Obama había alertado del riesgo de perder a una generación debido al elevado desempleo juvenil.