El presidente de la comisión de la ONU, el brasileño Paulo Sergio Pinheiro, y la suiza Carla del Ponte. | RUBEN SPRICH

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La comisión independiente auspiciada por la ONU para investigar el conflicto en Siria ha constatado el uso de armas químicas en el país, y si bien no ha podido comprobar quien las utilizó, pero duda de que los grupos de la oposición las posean y las hayan empleado.

«Existen fundamentos razonables para creer que han sido usados agentes químicos como armas», señala el último informe de la comisión, publicado ayer, que especifica que «los agentes precisos, los sistemas de distribución o los autores no han podido ser identificados».

Dicho esto, el informe deja claro que a pesar de que ha habido «alegaciones» del uso de armas químicas por las dos partes en conflicto, «la mayoría» de ellas señalan como autores a las fuerzas gubernamentales, y «no hay evidencia» de que los grupos rebeldes dispongan de ellas y las hayan utilizado. «Es posible que grupos armados antigubernamentales puedan tener acceso y usen armas químicas. Esto incluye agentes nerviosos, no obstante, no hay evidencia contundente de que esos grupos posean este tipo de armas o los imprescindibles sistemas de distribución», reza el texto.

Una vez alertado el mundo de este extremo, el presidente de la comisión, el brasileño Paulo Sergio Pinheiro, quiso advertir de que la existencia de armas químicas y su eventual y potencial uso, no debe esconder «los horrores de las armas convencionales, los bombardeos, los asesinatos masivos que masacran diariamente a la población civil», afirmó. Y recordó que ambos adversarios han cometido crímenes de guerra y contra la humanidad por no evitar que los civiles sean víctimas inocentes de ataques deliberados.