Chipriotas aguardan la apertura de una sucursal del Banco de Chipre, en Nicosia. | Efe

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Los bancos chipriotas reabrieron hoy al mediodía, tras casi dos semanas de cierre, sin que se produjeran grandes avalanchas ni tensiones en el momento de la apertura.

En algunas sucursales se estableció un orden de entrada para facilitar el funcionamiento en el interior de las oficinas y se repartieron hojas informativas con las medidas de controles de capital a los clientes que estaban esperando.

Pese a todo, serán muchas las preguntas que deberán responder los empleados a lo largo del día, como, por ejemplo, la de María, una mujer que se planteaba cómo hacer frente al pago de su alquiler de 1.300 euros si solo puede sacar 300 euros al día.

Ante las puertas de una sucursal del Banco Popular (Laiki), sometido a un proceso de liquidación, el ambiente era ordenado, con una mezcla de ánimo entre el enfado y la resignación.

Melpo, una empleada que acudió a depositar los cheques de su empresa, señalaba que no tenía otra alternativa que ingresarlos en ese banco, pues las medidas de restricción prohíben la apertura de nuevas cuentas.

En el caso del Popular, todos los depósitos inferiores a 100.000 euros pasarán automáticamente al Banco de Chipre, la primera entidad del país, mientras que el resto irá a un banco «malo».

Los empleados de todos los bancos habían regresado ya a primera hora de la mañana a sus puestos de trabajo, y hasta el momento de la apertura han estado instruyéndose sobre las restricciones que se han impuesto para un periodo inicial de una semana.

Entre las medidas adoptadas figura un límite de retirada diaria de 300 euros en los bancos, y de 5.000 euros para las empresas, a las que se permite esta cantidad para facilitar el pago de salarios.

Tampoco se podrán cobrar cheques, aunque sí ingresarlos en cuenta.

El pago con tarjeta de crédito no está sujeto a limitaciones en el interior del país, aunque sí en el extranjero, con un tope de 5.000 euros mensuales.

Asimismo queda prohibido sacar más de 3.000 euros del país, sea mediante transferencia bancaria o físicamente, aunque se permitirán ciertas excepciones, como el pago a funcionarios chipriotas expatriados y a estudiantes chipriotas en el extranjero (con un límite de 5.000 euros trimestrales y siempre y cuando lo envíen familiares directos).

Tampoco habrá restricciones al pago de facturas por importaciones, siempre y cuando se presente la debida documentación.

La liquidez de todos los bancos estará garantizada, pues a última hora de la tarde del miércoles el Banco Central Europeo envió cuatro contenedores con 5.000 millones de euros en efectivo.