Obama se rodeó ayer de niños durante el anuncio de medidas contra la venta de armas de gran calibre. g Foto: EFE | Jaime Moreda

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Barack Obama anunció ayer sus propuestas para controlar las armas de fuego en Estados Unidos. El presidente aspira a reforzar los controles necesarios para adquirir un arma y a prohibir cargadores de gran capacidad y fusiles de asalto como los que empleó Adam Lanza en la masacre de Newtown.

«Ninguna ley puede prevenir todas las muertes», dijo el presidente, pero si hay una vida que podemos salvar, todos tenemos la obligación de intentarlo».

Obama firmó este miércoles 23 decretos para reforzar la seguridad y potenciar la investigación sobre las muertes por arma de fuego. Pero sus propuestas más importantes requerirán el respaldo de las dos cámaras del Capitolio. Un extremo que no se antoja fácil por la influencia de los defensores de la segunda enmienda y por el control republicano de la Cámara de Representantes.

Dificultades

No sólo los republicanos se oponen a endurecer el control de las armas de fuego. Senadores demócratas como Joe Manchin y Heidi Heitkamp han expresado su reticencia a votar a favor de las propuestas y el líder demócrata Harry Reid ha advertido que no será fácil aprobarlas ni siquiera en la cámara alta.

El último sondeo de la firma demoscópica Pew indica que la inmensa mayoría de los ciudadanos está a favor de endurecer la legislación para extender los controles a las ferias de armas y apartar a los enfermos mentales de las armas de fuego. Pero sólo un 55% de los encuestados están a favor de prohibir los fusiles de asalto. Una cifra que refleja la división entre los votantes demócratas (69%) y los republicanos (44%).