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Un grupo de hombres armados secuestraron una noche, el pasado mes de octubre, a un contable del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi para pedir al exmandatario 35 millones de euros a cambio de un informe que aseguraban le podría servir para uno de sus procesos judiciales.

Este hecho trascendió hoy por la operación policial llevada a cabo este mismo lunes en varios puntos de Italia, en la que se arrestó a seis personas, tres italianos y tres albaneses de entre 28 y 51 años y la mayoría con antecedentes penales, como supuestos responsables del secuestro.

Según los investigadores, en la noche del 15 al 16 del citado mes, Giuseppe Spinelli, que trabajaba como contable de Berlusconi, y su mujer, Anna, fueron retenidos en su casa de Bresso, próxima a Milán (norte de Italia), por un grupo de hombres armados que pedían hablar con el ex jefe de Gobierno italiano para proponerle un trato.

Los secuestradores proponían a cambio de 35 millones de euros un informe que, según ellos, cambiaría la sentencia por la que el grupo empresarial de Berlusconi, Fininvest, ha sido condenado a pagar 560 millones de euros a la sociedad CIR, del empresario Carlo Di Benedetti.

En julio de 2011 el Tribunal de Apelación de Milán sentenció que Berlusconi se adjudicó a principios de los años 90 la editorial Mondadori, y que también se disputaba Di Benedetti, después de haber sobornado a uno de los magistrados que tenían que decidir sobre su adjudicación y por ello fue condenado por a resarcir económicamente al propietario de CIR.

Según los investigadores, los hombres armados abandonaron la casa de Spinelli en torno a las 09.00 de la mañana, tras haber retenido al contable durante casi doce horas y después de que este hablase con Berlusconi por teléfono, sin que por el momento haya constancia de que se pagara ningún tipo de rescate.

Los investigadores destacaron hoy en una comparecencia ante los periodistas en Milán que una vez liberado Spinelli fue recogido por la escolta de Berlusconi, y que no tuvieron constancia del secuestro hasta más de 24 horas después, el 17 de octubre, luego de que uno de los abogados del ex primer ministro avisara a la Policía judicial.

Tras formalizarse la denuncia el 18 de octubre, la Policía científica llevó a cabo un profundo reconocimiento de la vivienda del contable y recogieron imágenes de cámaras de seguridad y el listado de llamadas para identificar a los seis supuestos responsables del secuestro.

«Hacia las 21.45 escuché el ascensor que se detenía en nuestra planta y vi a mi marido salir del ascensor. Desconecté la alarma, abrí la puerta y vi a una persona que bajaba corriendo las escaleras mientras otra salió de la segunda puerta. Agarraron a mi marido, ambos estaban armados y llevaban pasamontañas», explicó la mujer de Spinelli en su declaración a las autoridades judiciales.

«En cuanto mi mujer abrió, gritó. Sentí cómo me empujaban para dentro. Un manotazo sobre la cara me rompió las gafas. Los dos estaban armados. Me dijeron que no entraban para robar, sino que teníamos que esperar a una tercera persona», señaló por su parte el contable.

Según la reconstrucción de los hechos, en torno a las 2 de la madrugada llegó esa tercera persona, que los investigadores creen que era Francesco Leone (uno de los detenidos hoy), condenado en el pasado por intento de homicidio y secuestro con fines de extorsión y que actualmente estaba bajo un programa de vigilancia especial.

El nombre de Spinelli salió a relucir en los últimos meses al conocerse que era la persona de confianza de Berlusconi que entregaba dinero y pagaba el alquiler de los apartamentos donde vivían algunas de las chicas que participaban en las fiestas del ex primer ministro.