Tres de los presentes en la rueda de prensa: Ricardo Téllez, Mauricio Jaramillo y Andrés París. | Rolando Pujol

TW
1

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció ayer el inicio de un proceso de paz con las FARC tras confirmar que se alcanzó un acuerdo marco «que establece una hoja de ruta», concluidas las primeras «conversaciones exploratorias».

Este acuerdo, según Santos, es resultado de unas conversaciones «discretas» que se han llevado a cabo «durante seis meses en La Habana, con el acompañamiento de Cuba y Noruega», en las que se acordaron «el propósito, la agenda y las reglas del juego» para lograr un acuerdo final.

Después de estas conversaciones, «tengo la convicción de que estamos ante una oportunidad real de terminar de forma definitiva el conflicto armado interno; se trata de un camino difícil, pero es un camino que debemos explorar», manifestó.

«Seriedad»

También insistió en que este proceso «debe ser serio, realista y eficaz», y en ese sentido dijo: «Hemos trabajado con seriedad y las FARC también. Todo lo que hemos acordado se ha respetado; si las FARC abordan la siguiente fase con la misma seriedad, tenemos buenas perspectivas».

El presidente anunció que el diálogo de paz se celebrará en el exterior, al confirmar que Cuba y Noruega seguirán siendo «anfitriones y garantes», mientras que Chile y Venezuela acompañarán el proceso, tras agradecer a estos países el apoyo durante las conversaciones exploratorias.

A continuación detalló los cinco puntos que conformarán la agenda del diálogo entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Estos son desarrollo rural y mayor acceso a la tierra; garantías del ejercicio de oposición política y participación ciudadana; fin del conflicto armado, que implica abandono de las armas y reinserción a la vida civil por parte de los guerrilleros; búsqueda de solución al problema del narcotráfico, y derechos de las víctimas.

El pasado 27 de agosto, la cadena venezolana Telesur informó de que el Gobierno y las FARC firmaron ese día en Cuba un acuerdo para iniciar en octubre en Oslo un diálogo que conduzca a la paz.