Dominique Strauss Kahn y Anne Sinclair, en una imagen de archivo. | Efe

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El ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Dominique Strauss-Kahn hablará el próximo domingo por primera vez en público tras su regreso a Francia en el telediario de máxima audiencia de un canal de televisión francés.

La cadena que se ha hecho con la exclusiva ha sido TF1, que le ha reservado el telediario de las 20.00 hora local (18.00 GMT) y le ha anunciado como invitado especial de la emisión.

El político y economista francés responderá en directo a las preguntas de Claire Chazal, presentadora que puede ser la razón por la que haya aceptado esta comparecencia, debido a la amistad que según algunos medios le une a su mujer, la experiodista Anne Sinclair.

El día y formato elegido para que se explicara públicamente ha sido objeto de especulación desde que un juez neoyorquino le liberara a finales de agosto de los cargos penales por abusos sexuales e intento de violación que había en su contra tras una denuncia presentada por una empleada de un hotel de Nueva York.

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El vespertino «Le Monde» adelantó a principios de mes que la intención del conocido como DSK (las siglas de su nombre y apellido) es «reconstruir una relación con la opinión pública que permita considerar que puede ser todavía útil al país», si bien sus abogados le han recomendado que no dé detalles de lo que sucedió en ese establecimiento neoyorquino.

Hasta la fecha, y pese a la guardia realizada por los periodistas a la entrada de su apartamento en la exclusiva plaza parisina de Les Vosges, sus únicas declaraciones se remontan al pasado 23 de agosto en Nueva York, cuando expresó su alivio por la finalización del proceso penal, y su deseo de regresar a Francia.

«Es el fin de una prueba terrible e injusta (...). Me expresaré más ampliamente cuando esté de vuelta en Francia», dijo DSK sobre ese mediático caso, que acabó con su carrera en el FMI y que saltó meses antes de las presidenciales galas, para las que su nombre como candidato socialista sonaba con fuerza.

La estima de los franceses ha cambiado desde entonces, no obstante, y los últimos sondeos, de finales de agosto, apuntan que la mitad de los ciudadanos encuestados no quiere que «participe en el debate político en los próximos meses».

Entre sus antiguos compañeros de fila, la cautela con la que esperaron el desarrollo del proceso judicial ha dado lugar a una distancia más o menos velada, como la de la primera secretaria, Martine Aubry, que ha asegurado pensar «lo mismo que muchas mujeres sobre la actitud de Strauss-Kahn respecto a las mujeres».