TW
0

La incertidumbre sobre Portugal, donde la crisis política desatada ha puesto el país al borde del rescate, ha ensombrecido el inicio de la cumbre de líderes de la Unión Europea en Bruselas, y que estaba destinada a marcar un punto y aparte en la crisis de la deuda. Esta reunión se produce justo después de la decisión del Parlamento luso de rechazar el nuevo plan de ajuste presentado por el Gobierno, lo que se tradujo en la dimisión del primer ministro portugués, José Sócrates, la agencia de calificación crediticia Fitch ha rebajado la nota de solvencia a largo plazo de la deuda del país luso en dos escalones, hasta 'A-' desde 'A+', mientras que el 'rating' emisor a corto plazo pasa a 'F2' desde 'F1'. Asimismo, la calificadora de riesgos ha advertido de que ha situado ambas notas en vigilancia con implicaciones negativas, lo que deja abierta la posibilidad de nuevos recortes de 'rating' a corto plazo.


Precio del rescate


La Unión Europea no descarta que Portugal necesite en las próximas semanas un rescate de 75.000 millones de euros para hacer frente a su crisis de deuda, agravada tras la dimisión de Sócrates. A cambio, exige al futuro Gobierno que asuma y ponga en práctica los ajustes y las reformas que había prometido Sócrates para calmar a los mercados.


Fue precisamente la canciller alemana, Angela Merkel, quien hizo un llamamiento a la responsabilidad del Ejecutivo portugués, que había manifestado que no pediría la ayuda económica de la UE hasta la celebración de los próximos comicios, pidiendo que cualquier Gobierno que haya en Portugal, tanto el actual como el que pueda suceder al del dimitido primer ministro José Sócrates, se comprometa a proseguir con las reformas económicas del actual Ejecutivo.


«Todos los que mantienen responsabilidades en Portugal deben comprometerse» con los objetivos del «ambicioso programa» de ahorro presentado por José Sócrates a principios de este mes, afirmó Merkel en unas breves declaraciones al llegar a la cumbre de líderes de la UE.


La jefa del Gobierno alemán consideró que la situación en Portugal va a ser uno de los asuntos fundamentales que se discutirán en esta reunión de dos días de los jefes de Estado y Gobierno comunitarios.


Y quien también llegó a la reunión de la UE pero con un ánimo diferente fue José Sócrates, quien eludió pronunciarse sobre la crisis política que vive su país y afirmó que acude al Consejo Europeo para defender a Portugal, al proyecto europeo y a la moneda única.