El cuerpo de un 'camisa roja' abatido por el Ejército tailandés yace en la acera de una calle del distrito financiero. | Reuters - JERRY LAMPEN

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El Ejército tailandés abrió ayer una zona de 'fuego libre' en Bangkok donde está permitido el uso de la fuerza letal contra todo aquel que intente atravesarla, según informaron testigos presenciales a la cadena BBC en el transcurso del tercer día consecutivo de enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y 'camisas rojas', y cuyo balance de muertos asciende ya a 17, a los que hay que sumar 150 heridos.
Los militares han prohibido completamente el acceso a la zona, situada en el barrio de Ratchaprarop, a un kilómetro al norte del campamento donde se encuentran atrincherados los 'camisas rojas', partidarios del ex primer ministro tailandés Thaksin Shinawatra.
El objetivo del Ejército, según fuentes cercanas a los incidentes, es el de impedir el acceso de «refuerzos» al bastión opositor, en pleno distrito financiero de la ciudad.
Mientras tanto, la vida cotidiana en la capital de Tailandia se encuentra paralizada por los violentos enfrentamientos. A pesar de que el Ejército asegura que sólo está usando balas de goma y porras, varios testigos certifican que las fuerzas militares emplean desde hace tres días munición real contra los 'camisas rojas', quienes a su vez atacan con cócteles molotov, pistolas y cohetes de fabricación casera.
«La situación se parece cada vez más a una guerra civil», declaró uno de los líderes de la protesta, Jatuporn Prompan, al diario británico The Guardian.
«Tenemos que seguir peleando. A los líderes del país no se les debería ni pasar por la cabeza que vamos a rendirnos».
Los residentes atrapados entre ambos frentes han aprovechado los breves momentos de tregua para escapar de sus viviendas, algunas de las más lujosas de la ciudad.