El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, recibe al líder del PP, Pablo Casado, en Moncloa. | [Jesús Hellín ]

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El presidente del PP, Pablo Casado, ha pedido este lunes al líder socialista Pedro Sánchez que no dependa de los independentistas a la hora de formar su nuevo gobierno, ya que, según ha argumentado, estos no creen en la unidad de España.

En este senido, le ha advertido al candidato socialista a la presidencia del Gobierno que el PP estará «muy vigilante» si se producen esos acuerdos y hay «cualquier cesión».

Casado también ha anunciado que su partido ejercerá una oposición «fuerte y firme», pero «responsable» al futuro Gobierno, del que ha dicho que será «débil». El presidente del Partido Popular se ha reunido en el Palacio de la Moncloa con el Sánchez por espacio de algo más de hora y media.

El líder del PP ha admitido que no han profundizado en los posibles pactos postelectorales que Sánchez puede proponer a los distintos partidos -este martes se reúne en Moncloa con los candidatos de Ciudadanos y de Unidas Podemos- por «respeto» a la ronda de consultas que abrirá el Rey.

Casado ha recalcado que no se puede «olvidar» que el nacionalismo «al final» acaba «rompiendo la igualdad entre españoles» y ha subrayado que el PSOE «históricamente» ha compartido esa misma posición. «Esperamos que en esta ronda de investidura y negociación, también lo tenga muy claro», ha apostillado.

En cuanto a si incluye al PNV en su petición de que el Gobierno no dependa de los que quieren «romper» España, ha asegurado que el nacionalismo vasco y navarro está «yendo contra la igualdad de los españoles». A su entender, eso se está viendo en cuestiones concretas como la reivindicación de nuevas transferencias o la bilateralidad.

«Pensamos que el Estado Autonómico no puede dar más de sí», ha afirmado, para añadir que hay que «velar por la unidad nacional y la igualdad de los españoles al negociar transferencias».

El presidente del PP ha expresado su rechazo a abstenerse en una investidura de Sánchez -como sí que hizo el PSOE en 2016 para que Mariano Rajoy fuera investido- y ha alegado que si quieren ejercer el liderazgo en la oposición no van a «facilitar esa investidura», algo que ve «lógico».

Sin embargo, ha señalado que no pone objeciones a que Ciudadanos pueda facilitar esa investidura y ha recordado que tras las elecciones generales de 2015 sellaron el llamado 'pacto del abrazo' Pedro Sánchez y Albert Rivera. «No podemos facilitar ese Gobierno pero podemos entender que otros partidos que respetan la Constitución y defienden la unidad de España puedan hacerlo», ha agregado.

Dicho esto, el líder del PP se ha abierto a llegar a acuerdos con el partido de Gobierno en temas como el pacto de Toledo, violencia de género, defensa o política de seguridad. «Tiempo habrá cuando sepamos su programa de Gobierno y los socios para ser investido», para señalar que hay más asuntos sobre los que hay que hablar como financiación autonómica, agua, infraestructuras o cuestiones relacionadas con la educación.

En este punto, ha recordado que el PP y el PSOE «siempre» han garantizado un «tono constructivo» en las cuestiones de Estado por «el bien de España» y ha indicado que si Sánchez puede gobernar cuatro años, esa estabilidad «redundará en beneficio de todos los españoles». Eso sí, ha destacado que un Gobierno con 123 escaños es el «más débil» en apoyos parlamentarios de la historia democrática de España.

Casado no ha precisado si Sánchez le ha dado alguna pista sobre sus preferencias de pactos, pero ha avisado que si hay un acuerdo con Podemos no es «lo ideal» y, por lo tanto, el PP ejercerá una «oposición muy firme». En cualquier caso, ha insistido en que su partido lo que pide es que «España no dependa de los partidos independentistas».

Además, ha saludado que con esta entrevista se haya puesto fin al «veto de Pedro Sánchez al PP» y ha señalado que él no tiene «enemigos en política sino adversarios políticos». «Hoy parece que ese cordón sanitario contra el Partido Popular se ha roto», ha manifestado, para añadir que las «descalificaciones quedan dentro de la confrontación política» y que él «nunca» ha traspasado el «terreno personal».

Reacción del Gobierno de Sánchez

Por su parte, el Gobierno ha considerado que la reunión entre el jefe del Ejecutivo y el presidente popular ha logrado su objetivo de «normalizar las relaciones» entre ambos y ha subrayado que se seguirán manteniendo «encuentros regulares» como éste.

Además, han explicado que la reunión ha servido para abordar numerosos temas de Estado pero también para hablar de Cataluña, y sobre esta última cuestión ambos dirigentes han acordado mantener «una comunicación permanente».

Tras el encuentro, Moncloa ha informado de que Sánchez y Casado han centrado su conversación en cuestiones de «gran importancia para los ciudadanos», como el Pacto de Toledo y las pensiones, el impulso a la ciencia y la transición ecológica, temas de Estado en los que «siempre se buscará una relación constante».

«En definitiva, hoy se trataba de dar una imagen de unión del país en los asuntos clave y reforzar la institucionalidad», añaden las fuentes del Gobierno, que explican que se han abordado otros temas como la situación económica y fiscal.